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29 jun 2021

No pidas tiempo al tiempo...


Tiempo sin tiempo
Preciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado 

porque les sobra o ya no saben
que hacer con él
tiempo
en blanco
en rojo
en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo no puedo abrir
y cerrar
como una puerta

tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo

tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reaparecer
en un relincho
y para estar al día
para estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj

vale decir preciso o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.
Mario Benedetti

Lo dejo a Szoka para que conteste, para que no le pidas tiempo sin tiempo, empezá de nuevo, con el esqueleto antiguo, sin estar triste, estrenando la vida:

11 may 2021

Qué no sea tarde!!!


 Es como el que no creyeran en tus palabras. O dudaran que hacés las cosas con la intención de hacer un bien, Cómo se puede revertir?. A creer y a no creer no se convence a nadie. La creencia es interior. Como el gusto. Te gusta una comida o no. Si no es de tu agrado, cómo se puede hacer el cambio?. Sólo queda esperar y que no sea tarde...

15 nov 2019

Es un tiempo para estar alertas...


Sobre Bolivia discutimos algo que no sabemos si existe.
Seamos claros, puede ser un montaje para que después vuelva Evo Morales a aliviar el caos que él mismo generó. 

Pero lo que nos interesa a nosotros es que no podemos pensar las relaciones de fuerza igual que se pensaban antes. Ahora para muchos tener el poder no tiene el límite de la ley y así vienen.

Para analizar ese movimiento hay que dejar de pensar con la mentalidad legalista porque esa es la manera de inmovilizar, no nos lleva a ningún lado porque para esta gente la ley no existe


No existe una Constitución que limita los años de poder, no existe un plebiscito que limita la reelección, no existe el límite del voto. Lo demás es hipocresía o simulacro.

Con los autogolpes como metodología se le puede cambiar el rótulo a lo que sucedió.

Hoy se emplean nuevas modalidades para apropiarse del poder "legalmente" por vías no tradicionales

Hasta no ver cuál es el siguiente paso de Morales no vamos a saber si no es un movimiento falso. 

Ya lo vimos en América Latina en el caso de Chávez. El presidente Chávez fabricó un golpe para poder destruir los resortes de la resistencia civil que seriamente amenazaban la integridad del gobierno. Chávez utilizó un autosecuestro para mantenerse en el poder. 


Qué sabemos si las fuerzas armadas no estaban de acuerdo con Evo Morales y le dieron esa solución para que se fuera, por ahora.?. Cuando hacen un golpe los llevan presos, a Evo Morales lo despacharon. 
Por lo tanto, hay tiempos para estar alerta...

Y HAY UN TIEMPO PARA QUE LAS COSAS NO SUCEDAN!!!

12 nov 2017

Espera al tiempo, pero ayúdalo.

Me gustan las experiencias de vida y sus resultados. Oris de Roa recuerda con afecto una anécdota que lo marcó.  Tenía tan solo 21 años cuando se dirigió a la oficina de uno de los directores ejecutivos, salteando en el camino a tres superiores.  Casi sin mediar palabra y con firmeza espetó: "Mire ya hace tiempo que soy asistente en el departamento de maiz. Quiero la responsabilidad de ese sector para todo Latinoamérica".
El director con diplomacia le contó una historia donde demostraba la diferencia entre bajar corriendo y bajar caminando y sus ventajas. "Así que ahora váyase a trabajar de vuelta". Dicen que al tiempo no hay que apurarlo.  Hoy llegó a Embajador argentino en EEUU. Evidentemente con los años no perdió su empuje. No se sentó a esperar el tiempo.
La historia no era muy buena. Se puede leer en La Nación. Me gustó el trato que le dieron.  Los buenos modales enseñan.


24 jul 2017

El poder del tiempo.

                       Ojalá que lo podamos ver. Se hará justicia!!!

Pensemos en el tiempo y su medición.  En la dificultad de la unidad horaria en todo el país, en una época. en que las comunicaciones no eran las de hoy. En 1894 por resolución del presidente Luis Sáenz Peña se ajustaron los horarios de los ferrocarriles argentinos con la hora del Observatorio de Córdoba.Recién en 1920 se adoptó para todo el país el sistema internacional de usos horarios (4 hs. al oeste de Greenwich). Previo a esa determinación se empleaban distintos usos horarios lo que provocaba el consiguiente desorden y confusión.
.Siempre se habla de los tiempos de la Justicia, tendrá todavía distintos “usos” horarios que causan desorden y confusión?. El tiempo tiene poder y de él dependemos.

4 nov 2013

La alegría de tocarse, de estar juntos


Aquí tenéis reloj, allá tenemos tiempo.
Entrevista realizada por: VÍCTOR-M. AMELA a: MOUSSA AG ASSARID
No sé mi edad: ¡nací en el desierto del Sahara, sin papeles...! dice Moussa. Nací en un campamento nómada tuareg  al norte de Mali.Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier- Francia.
- ¿Quiénes son los tuareg?
- Tuareg significa abandonados, porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: señores del desierto, nos llaman. Nuestra etnia es la bereber. Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece ...  yo lucho por preservar este pueblo.
- ¿De verdad tan silencioso es el desierto?
- Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.
¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?
- Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba... Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre... Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!
 - ¿Sí? No parece muy estimulante. ..
-Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas... Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.
- Saber eso es valioso, sin duda...
- Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!
- Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?
- Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos!
 ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?
- Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena!
- Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja.....
-  También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté..... Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua... y sentí ganas de llorar.. ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso...!
- ¿Tanto como eso?
- Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos... Yo tendría unos doce años, y mi madre murió... .
- ¿Qué pasó con su familia?
- Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa... Entendí: mi madre estaba ayudándome...
 ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?
- De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di.. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo...
 - Y lo logró!!.
- Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.
- ¡Un tuareg en la universidad. ...!
- Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella... Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra... Aquí, por la noche, miráis la tele.
-Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.
- Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde...
- Fascinante, desde luego...
- Es un momento mágico... Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor... La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor...
- Qué paz...
- Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo.

7 mar 2011

Cuando la estupidez se convierte en pandemia

Que alguien del gobierno diga que para abaratar la canasta familiar hay que ir al mercado ya de por sí es una estupidez. Pero cuando escuchás que la gente común lo repite se llega al paroxismo. Uno pregunta, todos pueden ir al mercado?. Claro que no. A lo que te pueden contestar: lo que pasa que los distribuidores son los que se enriquecen. Pero, digamos, cómo hacés para ir a comprar las manzanas a Río Negro, las papas a Necochea y cada uno de tus insumos al lugar de origen sin distribuidores?. Te pueden contestar: hay que comprarles a los productores locales, ellos producen de todo, sino andá a ver las ferias donde vas a encontrar de todo.
Y cuando tu interlocutor es un profesional, gran lector, ya la confusión es total.
Cómo pueden repetir como loros lo dicho por unos especialistas en disparates como si fueran verdades reveladas?.
Cuesta entender cómo se maneja un negocio. Muchas veces he escuchado que un vestido cuesta el doble que en Buenos Aires. En esos casos no se piensa que el comercio que te trae el vestido a tu pueblo o ciudad, tuvo que traer 20 vestidos de todos los talles y colores para que vos eligieras uno. Que se puede quedar con algunos vestido sin vender que pasan de moda. Que tuvo que poner una empleada, pagar la luz, el alquiler del local, los viajes a Buenos Aires para encontrar mejores modelos, los impuestos (que son infinitos). Andá a Buenos Aires, pagá $200 en pasajes y comprate el vestido. Alguien te lo tiene que acercar.
Lógico que el producto comprado en origen cuesta menos pero el tiempo que uno le dedica a comprar más barato también tiene su costo. Bien leí una vez "hay personas que nunca se atreverían a robar mi dinero, pero no tiene ningún escrúpulo en robarme el tiempo que necesito para ganármelo".
Quizás el tiempo argentino ha pasado a perder valor y lo podemos desparramar por doquier.(p.e.:lo vemos en las colas en los bancos con una cajera sola). Quizás debamos vacunarnos contra la estupidez.

28 sept 2009

Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo




Entrevista realizada por: VÍCTOR-M. AMELA a: MOUSSA AG ASSARID
No sé mi edad: ¡nací en el desierto del Sahara, sin papeles...!Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali.He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre...Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier- 1.
Estoy soltero... Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo
V.AMELA- ¡Qué turbante tan hermoso...!
MOUSSA - Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.
- Es de un azul bellísimo....
- A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados... El azul, para los tuareg, es el color del mundo.
Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.
- ¿Quiénes son los tuareg?
- Tuareg significa abandonados, porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: señores del desierto, nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.
- Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece ... "¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que
existía!", denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.
- Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio...
- ¿De verdad tan silencioso es el desierto?
- Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.
¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?
- Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba... Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre... Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!
- ¿Sí? No parece muy estimulante. ..
-Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar,aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas... Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.
- Saber eso es valioso, sin duda...
- Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!
- Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?
- Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso.¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!
- ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?
- Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro....
- Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja.....
- Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté..... Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua... y sentí ganas de llorar..
- Qué abundancia, qué derroche, ¿no?
- ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso...
- ¿Tanto como eso?
- Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos... Yo tendría unos doce años, y mi madre murió... ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.
- ¿Qué pasó con su familia?
- Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa... Entendí: mi madre estaba ayudándome...
- ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?
- De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di.. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo... - Y lo logró.
- Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.
- ¡Un tuareg en la universidad. ...!
- Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella... Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra... Aquí, por la noche, miráis la tele.
- Sí... ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?
- Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!- Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.
- Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde...
- Fascinante, desde luego...
- Es un momento mágico... Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor... La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor...
- Qué paz...
- Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo.