28 feb 2014
Eran tiempos de lectura
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Etiquetas: historia real, sábados historia real de Rosario
24 sept 2013
Niña esperando ver pasar a la primavera...
Cuenta mi amiga María Grazia un recuerdo tan hermoso que no quiero perderlo y lo guardo en mis utopías:
-Me vino a la mente un “fresquito” que pasé en mi infancia. A la vez sonrío al recordar la anécdota que voy a compartir con ustedes, nos dice. Tenía nueve años y era la última primavera que pasaría en mi pueblo de origen (Latisana, Pcia. de Udine, Italia). Algunas amigas mayorcitas me dijeron que si salía al balcón a la mañana bien temprano vería pasar a la primavera. Por supuesto que lo tomé al pie de la letra y allá fui al balcón, sigilosamente …a esperar. Bueno, espera que te espera, me congelé y tuve que emprender la retirada con el corazón mustio antes que me descubrieran.
Pero, tuve la manera de restañar la herida . ESCRIBÍ UN POEMA.
Para el que sepa el italiano, aquí va:
PRIMAVERA
La Nostra dolce primavera
Ha un manto di fiori
Una veste di perle rare
Una corona di sole.
Gli uccelletti le volan dietro
E con il loro festono cinguettío
L’annunciano per le campagne.
Lei dove passa lascia un aria trepida
Dall’odor di viola!
Ogni passo un Fiore,
Ogni parola una gioia in ogni cuore!.
13 de mayo 1950. Latisana, Pcia. de Udine, Italia.
Una alegría ingenua en tu corazón. La pudiste describir como pintas ahora tus recuerdos. No sabías tu destino. Ni lo que dejabas atrás. Me emociona y conmueven tus palabras. No las traduzco por respeto. El perfume de las violetas te acompañan y te hace ser esa persona tan especial.
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Stella Maris Coniglio
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Etiquetas: historia real, historias de familias
25 jun 2013
Galopaba mucho y lo mismo llegué tarde...Una historia de amor
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Etiquetas: Argentina, Córdoba, Estancia La Guitarra, historia real
3 sept 2010
Esperanza: el árbol equidistante. Una historia real.

En períodos de tanta discordia uno busca aquellos modelos que sirven para iluminarnos los caminos de salida. Había escuchado hablar de la historia de dos habitantes de la ciudad de Esperanza, Provincia de Santa Fé, que lograron realizar una acción sin violencia, con equilibrio, con razón, con convicción y ahora se la acerco a aquellos que no la conocen. La ilustro con el color de los campos de Esperanza que siempre me han conmovido al pasar por allí. Quizás fuera el nombre del lugar.
Los primeros habitantes de Esperanza fueron inmigrantes de habla alemana y francesa. Junto con su lengua vinieron con sus religiones. Durante el trazado original se dividieron las secciones del trazado en la Este, de habla francesa y en su mayoría católicos romanos, y la Oeste, de habla alemana, de mayoría protestante.
Alrededor de 1870 el herrero protestante Alois Tabernig (viudo con tres niñas) y la católica Magdalena Moritz se enamoran y quieren casarse pero se encuentran impedidos por tener religiones diferentes. No existía el Registro Civil y el único que casaba lo hacía por la iglesia católica y se negaba a hacerlo.
Luis Tabernig recuerda una vieja tradición alemana, y con permiso de la Municipalidad plantó un árbol muy alto, equidistante de las iglesias católica y protestante del pueblo, donde colgó un letrero que decía: Árbol de la libertad. Después, de acuerdo con los padres de Magdalena Moritz, notificó a todos los vecinos de Esperanza invitándolos a reunirse el domingo a la tarde en la plaza donde se tratarían importantes asuntos para la colonia, así decía el mensaje.
A las 5 y media de la tarde apareció Luis, el novio, con traje dominguero, llevando a la novia fuertemente del brazo. Se acercó al árbol, se subió a un banco y contó las causas por las cuales no los dejaban casar. A continuación pidió a los presentes fueran sus testigos para tomar como esposa a Magdalena, asegurando que los hijos que nacieran serían considerados legítimos y reservándose el derecho de celebrar en la iglesia el acto, tan pronto como lo permitiese el señor cura.
Al día siguiente se apersonó el cura en la casa de los novios, para decirles que estaban en pecado ya que el matrimonio no tenía validez. Luis Tabernig lo acompañó hasta la puerta diciéndole: "Padre: no trate de enemistarme con mi esposa, ya que para mí la familia es lo más importante". El obispo de Paraná debió reconocer al matrimonio y a las pocas semanas la pareja se casó en la iglesia de Esperanza por segunda vez.
Esta es una real historia de Amor que dio Esperanza en sus primeros años de existencia.
Libro: Quién es Ella en Santa Fe Tomo 1 Gloria de Bertero
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Etiquetas: amor, árbol de la libertad, armonía, esperanza, historia real, libertad



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