Mostrando las entradas con la etiqueta quiero ser piquetero. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta quiero ser piquetero. Mostrar todas las entradas

22 dic 2015

El problema de los piquetes tiene solución.

Esta frase que dice en medio del video de José Antonio Abreu (muy interesante) contaba que  la Madre Teresa de Calcuta decía;
 "lo más miserable, lo más trágico de la pobreza no es la falta de pan y de techo, es el sentirse nadie, el no ser nadie, el carecer de identificación, el carecer de estima pública, el ser ignorado".
Eso lo saben los que organizan el piquete y eso lo saben los políticos.  Se sienten alguien porque expresan su voz con su cuerpo. Son visualizados.Por eso se ha vuelto una cultura en nuestro país. Un país con tantas injusticias y tanta pobreza estructural, con tantas generaciones marginadas.
Por eso pueden utilizar políticamente a los pobres para crear el caos o para cualquier razón que venga a cuentos, desacreditando la real función de la expresión con fines de lograr un objetivo comunitario. Porque saben que quieren ser vistos.
La solución es que se los pueda hacer visibles de otra manera. Atendiéndolos en primera instancia (meses sin atender a los Qom) y mientras tanto darles espacios en televisión para que puedan expresar sus problemas sin tener que recurrir al piquete.
Lo digo como ejemplo. Si lo que buscan es visibilidad lo que hay que darle es visibilidad sin perjuicio de los demás. Qué el piquete deje de ser su medio de vida. Se los desarticula si el Estado encuentra las soluciones a sus problemas, a sus reclamos y su visualización para que no corten el tráfico de la gente.
A los que lo hacen con el único fin del caos, eso es otra cosa, vio?. Ya no es un problema social. Es político. No es piquete, es motín. La intención es otra. La del piquete es el reclamo. Es un problema social. Tiene solución. El caos es otra cosa.

1 jun 2009

Cuando sea grande quiero ser piquetero



Antes vivíamos en la casa de mi abuelo. Papá se ocupaba de mecánico y mi mamá además de trabajar para su patrona, tenía que lavar las ropas engrasadas de papá. Mi hermana cocinaba, mi hermano era cadete y yo hacía los mandados. Siempre íbamos a la escuela porque mi abuelo le dijo a mi papá que si no nos mandaba, teníamos que irnos de su casa.
Ocurrió que una tarde llegaron unas señoras que hablaron con mi mamá. Le dejaron unos papeles. Durante la cena mi mamá dijo que el tema era la Justicia Social y contó lo lindo que sería porque nos darían una vivienda nueva y gratis, que no tendríamos que pagar impuestos ni agua ni luz, que mi mamá iba a cobrar como Jefa de Hogar. También podía ir a retirar las mercaderías de los galpones. Luego mi papá se fue a una reunión del barrio y consiguieron un comedor donde vamos todos los chicos.
Ayer inauguraron una sala para tener remedios gratis.
Mi mamá esta muy contenta, ya no tiene que ir a lavar la ropa y mi papá ya no le trae camisas engrasadas porque aceptó ser el referente del barrio y cobra un plan.
Tiene que repartir los papeles, hacer las listas y ayudar en los actos.
Mi hermano mayor se hizo piquetero, le dan ropa y le pagan doble cuando hace turno noche. Mi hermana y yo cobramos la beca escolar, aunque este año fuimos poco a la escuela por los paros y porque faltamos por las manifestaciones.
Sólo mi abuelo no aceptó el beneficio de la Justicia Social y sigue viviendo solo en la casa vieja. Es el único que está enojado y que protesta porque cree que así no se levantará el país. Él sale a cortar pasto en los otros barrios, limpia jardines y arregla bicicletas. Dice que eso es ganarse la vida.
Cuando sea algo mayor, voy a ser piquetero como mi hermano, después me gustaría ser referente del barrio y ayudar a los pobres para que todos gocen de la Justicia Social y no tengan que andar trabajando por miserables monedas como dice mi papá-
Posible autor: un niño chaqueño de EGB2. Vale la pena reflexionar qué país queremos.