1 abr 2017
La DEMOCRACIA no tiene militantes.
Estamos frente a un peligro para la democracia que no vemos. Es amenazante, aparece y desaparece pero está ahí. Recuerdo la gran manifestación que hizo la oposición venezolana durante el gobierno de Chávez, pero ya estaban instalados y no pudieron hacer nada. Ellos van sembrando de militantes en todos los estamentos: educativos, judiciales, barriales y logrando que chicos pequeños que no conocen de política vayan adhiriendo a una causa, sabe Dios la que es, pero una vez convertidos a la causa no les sacás el tema de la piel. Y los ponen de militantes y los integran. Me dirán: la gente no es tonta. Les contesto: pero es débil. Les manejan las emociones, las pertenencias, los hacen trabajar de eso. Se acuerdan de Jim Jones en 1975?. Ese pastor que llevó a miles de personas a un suicidio colectivo en Guyanas?. Buscaba a todos los marginados que hubiera, por las razones que se les ocurra (busquen en Google), y les daba PERTENENCIA.
LA DEMOCRACIA para los democráticos se da por sentada y se piensa que no se debe trabajar por ellas. Pero hay enemigos de la DEMOCRACIA, de la Constitución (neoliberal para ellos), del derecho de propiedad, de los tres poderes del Estado. Y no nos damos cuenta. Ellos trabajan, militan, se obsesionan, consideran que tienen un enemigo enfrente que somos los burgueses democráticos y cualquiera que les dé un poco de razón es suficiente para que lo sigan. Puede ser un loco, un amante del dinero, una artista, lo que sea, los lleva a su fin. Pero cuál es el fin?.
Todos recitan sin pensar en los contenidos de lo que se propaga. Se pone un enemigo abstracto, o se le dice dictador al Presidente de turno, para lograr un objetivo político que afecta a todos.
Es como el 24 de marzo. Lo cuentan ellos solos. Los que padecimos la guerrilla no militamos, no hablamos del mal que nos hizo. Y así los guerrilleros pasan a ser héroes.
La DEMOCRACIA PARTICIPATIVA nos resguardaría de padecer sistemas que no deseamos. Tomemos conciencia antes que sea tarde. No está de más mostrar que hay un poder detrás del poder, que quiere la democracia. Una manera muy sencilla de militar un solo día.
LOS ESPERO HOY A LAS 18HS. EN EL MONUMENTO A LA BANDERA.
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Stella Maris Coniglio
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17 sept 2012
De dónde salen los casettes de la Korpo con K
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Stella Maris Coniglio
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18 dic 2010
Democracia participativa o militancia
Comparto esta diferencia que hace Carlos Miras entre ciudadano y militante porque tenemos que ponernos a pensar en qué lugar estamos. No es tiempo para tibios dijo una vez un importante "decididor" de nuestras vidas.
Hay un pensamiento latinoamericano que uno puede rastrear poniendo la palabra militante en un buscador que busca descentralizar la autoridad en múltiples bases. Leemos entonces una opinión al respecto:
"El “ciudadano” es la antítesis del “militante”. El ciudadano no pertenece a un bando; pertenece a la nación. Más allá de sus opiniones, que pueden tener un sesgo u otro, se reconoce parte de un todo con el que tiene una empatía que supera sus divisiones. Sus vaivenes serán suaves y siempre acordes con la base de sustentación común que comparten todos, más allá de las preferencias personales. El ciudadano no anda por la calle con banderas partidarias porque su bandera es la misma del que piensa diferente a él. Puede tener métodos distintos para la realización de un mismo ideal, pero no pone en discusión el formato de ese ideal.
El “militante”, en cambio, tiene su propio ideal: el de su bando. Ese objetivo suele diferir dramáticamente del que tienen otros bandos, y la pelea por la imposición de unos sobre otros no tiene otro lenguaje que el de la violencia.
El ciudadano es conciliador porque sus diferencias procedimentales son de un rango menor a sus coincidencias de fondo con otros ciudadanos. El “militante” es intransigente porque resignar su objetivo sería negar la existencia de su bando. Su vida consiste en imponer el ideal de su bando por sobre los ideales de otros bandos. Su cotidianeidad busca la victoria, no la convivencia.
El entramado social de una sociedad compuesta por ciudadanos y de otra compuesta por “militantes” es completamente diferente. En realidad, donde hay “militantes” no puede haber sociedad en sentido estricto, porque en una sociedad hay, justamente, ciudadanos “socios” de un proyecto común que los enlaza a todos más allá de sus diferencias; en cambio donde hay “militantes” no puede haber “socios” porque no hay proyecto común, hay distintos proyectos, incompatibles entre sí, que luchan por la victoria.
No es extraño que Néstor Kirchner haya bautizado su facción con el nombre de “Frente para la Victoria”, porque en su concepción su trabajo no estaría terminado hasta que no impusiese su proyecto por sobre los demás. Para eso precisaba “militantes”, no ciudadanos. No necesitaba gente que transija, necesitaba intransigentes. No necesitaba pacíficos: si con la paz no se obtenían los resultados, necesitaba gente que estuviera dispuesta al uso de la fuerza, si los demás no se avenían por las “buenas” a aceptar su “victoria”.
Un esquema de esta naturaleza es, en la práctica, inviable. ¿Qué harían realmente con la gente que no se “aviniera”? ¿La matarían? ¿La encarcelarían? ¿Podrían seguir hablando de “democracia”, aunque sea formalmente, en esos casos?
La naturalidad con que algunos periodistas y comunicadores han manejado este vocabulario sectario realmente asusta. Asusta por el peligrosísimo agregado de que su palabra influye,forma opinión y tiene un peso social muchas veces incontrastable.
La Argentina deberá decidir más tarde o más temprano si quiere ser una república de ciudadanos con un ideal común o un campo de batalla de “militantes” que luchan para imponer su ideal a los demás". © www.economiaparatodos.com.ar
Parecería ser que hablar de "democracia participativa" o "militancia" , una cosa o la otra, sería una mala construcción sintáctica porque la colocan como sinónimos. Creo que los ciudadanos no podemos estar ausentes en estos momentos históricos, que debemos participar de alguna manera, que tenemos que expresar nuestros acuerdos y nuestras divergencias, que tenemos que dar a conocer nuestras ideas, para encontrar las coincidencias y esa no es la democracia participativa que predican los militantes, porque no estamos para imponer nuestras ideas a nadie.
Vos te pusiste a pensar que tenés que participar más allá de ese voto que emitís de vez en cuando?. Y cómo lo hacés?. Vos no ves que hay algo que avanza?. Te gusta?. Si pudieras expresarlo ya sería un avance, no te parece?. Algo se tiene que hacer, y pronto.
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Stella Maris Coniglio
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Etiquetas: Carlos Miras, democracia participativa, Kirchner, militancia

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