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19 ene 2015

Otra vez la República de duelo

     
     Una mafia se llevó a Cabezas.      Otra mafia se llevó al Fiscal Nisman.


Como dice en la página de la familia de José Luis Cabezas, el periodista asesinado el 25 de enero de 1997, su crimen  nos mostró la radiografía de un país mafioso. No lo quisimos ver .El asesinato de José Luis Cabezas atravesó, horizontal y verticalmente, toda la sociedad. Este crimen sacó a la luz todo un tejido de corrupción que vinculaba a ministros, jueces, legisladores, las fuerzas armadas y de seguridad con  intereses de  grandes grupos económicos.
En el asesinato de Cabezas se anuda un estilo mafioso de resolver problemas cuando los negocios y el poder de la organización sufren algún contratiempo en su constante carrera para acumular poder y dinero. Fue un mensaje claro para todos los que quisieran escucharlo. Para los periodistas y reporteros gráficos que investigan y quieren hacer públicas informaciones que se pretende queden en las sombras. Para los políticos que se oponen al accionar mafioso, y especialmente para los hombres y mujeres comunes que, al oír estas noticias por televisión o por radio, van sintiendo miedo y aprendiendo a claudicar.
Pero algo falló: no contaban con que José Luis se convirtiera en símbolo de la lucha contra la corrupción, en el estandarte de la lucha contra la impunidad. Rápidamente encarnó en una energía de redención que convocó a la gran mayoría de los argentinos.
 El caso Cabezas demostró a todo el país cómo las organizaciones mafiosas necesitan no sólo la impunidad sino también la mentira. Con la impunidad pueden seguir haciendo lo que quieren; con la mentira, dirigir la opinión y el pensamiento de la ciudadanía.

AHORA UN FISCAL NOS MUESTRA LA MISMA MARAÑA Y EL MISMO CAMINO: LA VALENTIA.

14 jun 2013

Alguna vez el duelo merece su silencio

Por una, por tres, por 52, por 78 muertes.

28 oct 2010

La Presidenta en su doble duelo


Estamos en un país donde ha muerto aquel que desde su sola cabeza salían la mayor parte de las decisiones relevantes de la política argentina por lo que hay que mirar todo de nuevo. Hay que pensar todo de nuevo.

En el centro de ese mar de enigmas queda instalada Cristina Kirchner, que ahora debe asumir su dolorosa viudez mientras ejerce la primera magistratura. La viudez es considerado el estado de mayor estres en una persona. La superposición de los lazos afectivos y familiares con los roles políticos, convierte hoy a este duelo de la Presidenta, al modo con que ella afronte ese proceso, en una cuestión de Estado. Las modulaciones emocionales serán más relevantes que nuncaLas peculiaridades de esa relación se proyectaron en estos años sobre la política. Kirchner fue la usina de poder de la que se alimentó la experiencia administrativa iniciada en el año 2003 y continuada por su esposa en el último trienio. Cristina Kirchner se sintió muy cómoda gerenciando una administración cuyo ordenamiento básico le era provisto desde Olivos. Ella fue hasta ahora un inusual primer ministro, capaz de dotar de discurso, imágenes y hasta de algún control de calidad, a una construcción política y económica que siempre estuvo en manos de su marido. La pregunta que está abierta es de dónde extraerá ella ahora ese insumo esencial que le era entregado llave en mano. (Héctor Pagni, La Nación)
Un país gobernado por imposiciones y violentaciones sustentadas en el "miedo a la reacción de Kirchner" o entra en una convivencia sin miedos o encuentra a quien encarne ese poder ocupando el vacío dejado por el ex Presidente.
Solamente la reflexión en la construcción política y no en las personas con un proyecto de país puede sacarnos de un peligroso camino.