22 nov. 2010

Un cuento puro o puro cuento?



“-Un día decidí salir del trabajo algo más temprano y me fui a jugar al golf. Cuando estaba escogiendo el palo me di cuenta que había una rana cerca de él.
Entonces la rana dice:- Croc…croc…croc… palo de hierro, número 9.
Encontré graciosa la respuesta y decidí probar si la rana estaba equivocada. Tomé el palo que ella sugirió y golpeé la bola. Para mi sorpresa la bola se paró a un metro del hoyo. Ole!!! – grité, volviéndome hacia la rana. ¿Serás acaso mi rana de la suerte?
Entonces decidí llevarla conmigo hasta el hoyo. – ¿Que te parece, rana de la suerte?
Croc…croc…croc… Palo de madera, número 3.Tomé el palo 3 y golpeé. Boom, directo al hoyo. De ahí en adelante acerté todos los golpes y acabé haciendo el mejor handicap de mi vida.
Decidí llevármela para casa y, en el camino, ella comentó:- Croc…croc…croc… Las Vegas!Cambié de dirección y me fui directo para el aeropuerto. Ni avisé a mi mujer. Al llegar a las Vegas la rana dijo:-Croc…croc…croc… Casino, ruleta.Evidentemente, obedecí a la rana, que luego sugirió: -Croc…croc…croc…u$s 10.000, 21 negro, tres veces seguidas…Era una locura hacer aquella apuesta, pero no lo dudé. La rana ya tenía credibilidad. Coloqué todas mis fichas y acerté con el número. Y así hasta que gané millones. Cambié todo el dinero y fui a la recepción del hotel donde pedí una suite imperial. Saqué la rana del bolso, la coloqué sobre las sábanas de satén y dije: - Ranita querida, no sé cómo pagarte todos estos favores., me has hecho ganar tanto dinero que te estaré agradecido mientras viva. Y la rana respondió: - Croc…croc…croc… Dame un beso, pero tiene que ser en la boca.
Tuve un poco de reparo, pero pensé en todo lo que me había hecho y la besé. En el momento en que la besaba, la rana, se transformó en una linda ninfa de 18 años, completamente desnuda, sentada sobre mí. Ella me fue empujando muy despacito para la bañera llena de espuma…”

Lo juro por Dios”, – dijo el funcionario al Juez de la Causa por enriquecimiento ilícito. “Fue así como conseguí mi fortuna, mis propiedades, mis aviones, mis trajes y así es como esa chiquilla fue a parar a mi habitación”.
Ud. le creyó?. A él le creyeron. Cosa de mandinga, no?

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