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15 mar 2021

La edad en los otros...


Recuerdo con 16 decirle señor a un joven de 26. Era una persona mayor. O considerar ancianos a quien tuviera 60 años.

Como dice el tango "Aquaforte" : cuarenta años de vida me encadena, blanca la testa, viejo el corazón. Hoy puedo mirar con mucha pena lo que en otros tiempos miré con ilusión. En esa época el promedio de vida era de CUARENTA AÑOS. No existía el antibiótico. Se morían por una infección en una muela. Ahora la gente se tiñe, se borra las arrugas, hace gimnasia, tiene músculos y encontrás a quienes con cien años corren una maratón, con ochenta juegan al tenis, con más de noventa dirigen un programa de televisión.

En el 2000 me di cuenta que algo había cambiado. Lo conté en otra oportunidad. Estando en Río de Janeiro una artista de noventa años empezaba un ciclo de humor y asombraba con su chispa y su agilidad física.  Después supe que lo sostuvo varios años más.

Pero el espejo es tramposo. Como nos vemos todos los días no notamos nuestros cambios. Los demás, sí.  A las personas queridas no les vemos la edad porque nos comunicamos con el alma y esa siempre es adolescente.

Conozco personalmente y admiro, a una mujer que con noventa años maneja su auto, se fue a vacunar sola , hace las compras en su auto, y  se hace la comida los miércoles para toda la semana. Eso no es sólo amar la vida, también es amar la libertad. Ojalá pudiera igualarla.

Como broche, a lo mejor no tiene nada que ver, pongo a Gaturro porque me pareció divertido:



 

3 abr 2019

En el tiempo de la inutilidad...

Las palabras más dulces que escuché sobre el tiempo que a todos nos tocará vivir: el de la inutilidad.

Mi gente, yo siempre tuve un cariño muy especial por los viejos. Lo saben, ¿verdad? Recuerdo que
 cuando yo era niño, me quedaba encantado, viendo allí en Formiga - en la ciudad que nací; a los viejos que estaban en la plaza jugando a las cartas, conversando mucho ... Me quedaba mirando y pensando: mi Dios del cielo, cuando yo crezca quiere ser jubilado. ¡Es verdad! Creo que el primer proyecto que tuve en la vida fue ser jubilado. La vejez nos trae derechos maravillosos, ¿verdad? Quedo pensando que la juventud está llena de obligaciones.
 La semana pasada, yo estaba pensando ... es difícil ser joven y tener el derecho de cansarse, no? El viejo no. Él puede quedar cansado la hora que quiera, puede acostarse a la hora que desee, puede dormir la hora que desee; lo máximo que va a tener es alguien golpeando en su espalda de : "no, no se quede así, no .. Mamá estás vieja" ... 

Tenemos una agenda tan pesada que muchas veces no tenemos ni el derecho de enfermar, ¿no?.
Y la vejez, ese tiempo en que la gente tiene el derecho de vivir esa dulce inutilidad. Porque, por más que la gente se convierta en un viejito elegante, ¿no? ... Hay unos ahí ... Muy inteligentes ... Aquel amigo suyo, ¿no? Que no acepta que envejeció ... ¡Tiene ese tipito! Por más que no lo acepte. Por más que  sea un viejito animado, elegante.  no tiene cómo huir de eso. más temprano o más tarde en la vida, tenemos que experimentar ese territorio desconsiderante de la inutilidad. Sé que la palabra es pesada, pero ese es el movimiento natural de la vida. 
Perder la juventud de alguna manera, es también perder su utilidad. Es consecuencia natural de la edad que llega.  Cuando vamos perdiendo las habilidades y las destrezas de la juventud, experimentamos esa inutilidad que la vejez proporciona.
Pero mirar por el lado bueno, porque la gente tiene que ser optimista; la utilidad es una cosa muy agotadora. Cuando tiene utilidad para alguien es una cosa muy agotadora. No, no. Humanamente hablando es interesante saber cómo hacer las cosas, pero creo que la utilidad es un territorio muy peligroso, porque muchas veces creemos que al otro le gustamos, pero no. Él está interesado en lo que hacemos por él. Y es por eso que la vejez es ese tiempo en el que termina la utilidad y ahí queda sólo su significado como persona. Creo que es un momento que nos purifica, ¿no? Es el momento en que vamos a tener la oportunidad de saber quién nos ama de verdad. Porque sólo nos ama, sólo va a quedar hasta el final, aquel que después de nuestra utilidad, descubra nuestro significado.
 Por eso yo siempre pido a Dios, ¿sabes?  Poder envejecer al lado de las personas que me amen. Aquellas personas que me puedan proporcionar la tranquilidad, no ?... De ser inútil, pero al mismo tiempo, sin perder el valor. Cuando yo viva aquella fase en la vida: pone al Padre Fábio en el sol ... Quita al Padre Fábio del sol ... Ahí yo pido a Dios siempre la gracia de tener quien me ponga al sol, pero sobre todo, a alguien que venga a sacarme después. Alguien que sepa acoger mi inutilidad. Alguien que me mire así, que sabe , que pueda saber que no sirvo para muchas cosas, pero que sigo teniendo mi valor. ¿Por qué la vida es así, mi gente, quédate, viste? Si quieres saber si el otro te ama de verdad, es sólo identificar si él sería capaz de tolerar tu inutilidad. 
¿Quieres saber si amas a alguien? pregunte a ti mismo: ¿quién en esta vida  puede quedar inútil para ti, sin que sientas el deseo de arrojarlo fuera? Es así como descubrimos el significado del amor. Sólo el amor nos da condiciones de cuidar del otro hasta el fin. 
Por eso digo: feliz de aquel que llega al final de la vida, y tiene la gracia de ser mirado en los ojos y oír  que dice: "tú no sirves para nada, pero yo no sé vivir sin ti". 
P. Fábio de Mello

Toda una utopía!!!.  Todos pasaremos por ese tiempo.





24 oct 2012

Desde cuándo sos viejo?-

Roberto Arlt en sus Aguafuertes Porteñas titula una: Los chicos que nacieron viejos. Ahí se pregunta qué diablos tendrá ese nene en el “mate”; ese nene que a los 15 años …ya es mezquino y tacaño de sonrisa, y después, algunos años más tarde, lo encontramos y siempre serio nos bate que estudia de escribano o de abogado y se recibe y sigue serio, y está de novio y continúa grave como un Digesto Municipal; y se casa, y el día que se casa, cualquiera diría que asiste al fallecimiento de un señor que dejó de pagarle los honorarios…
Y el problema es…por qué nacieron serios?. (Busca los culpables)
Y sigue:
 Y tan echado a perder que pasan entre las cosas más bonitas de la creación con gesto enfurruñado.

Para él la vejez está en no disfrutar la vida, las pequeñas cosas, las pequeñas transgresiones (hacerse la rata, estar  siempre limpitos, buenas notas....). Tomarse la vida demasiado en serio, sin disfrutarla, hace al  viejo. No es la edad lo que nos vuelve viejo, es la actitud!!!

Disfrutemos la vida hasta las tripas y al revés, nunca seremos viejos, JAJAJA!!!.

 

11 nov 2010

A qué edad se es viejo en el siglo XXI?


Si miramos con cuidado podemos detectar la aparición de una franja social que antes no existía: la gente que hoy tiene entre 60 y 70 años (y se podrían incluir varios años más).
Es una generación que ha pateado fuera del idioma la palabra "sexagenario", porque sencillamente no tiene entre sus planes actuales el hecho de envejecer.
Este nuevo grupo humano, ha llevado una vida razonablemente satisfactoria. Son hombres y mujeres independientes que trabajan desde hace mucho tiempo y han logrado cambiar el significado tétrico que tanta literatura rioplatense le dio durante décadas al concepto del trabajo. Esta gente buscó y encontró hace mucho la actividad que más le gustaba y se ganó la vida con eso. Supuestamente debe de ser por esto que se sienten plenos. La jubilación no es lo importante. Lo principal, es hacer lo que les gusta.
Dentro de ese universo de personas saludables, curiosas y activas, la mujer tiene un papel rutilante. Ella trae décadas de experiencia de hacer su voluntad y de ocupar lugares en la sociedad que su madre ni habría soñado con ocupar. Esta mujer pudo sobrevivir a la borrachera de poder que le dio el feminismo y en determinado momento de su juventud en el que los cambios eran tantos, pudo detenerse a reflexionar qué quería en realidad. Algunas se fueron a vivir solas, otras estudiaron las carreras que siempre habían deseado, otras eligieron tener hijos, otras fueron periodistas, atletas, o crearon su propio "YO S.A.". Pero cada una hizo su voluntad.
Reconozcamos que no fue un asunto fácil y todavía lo van diseñando cotidianamente. Pero algunas cosas ya pueden darse por sabidas, por ejemplo, que no son personas detenidas en el tiempo; esta gente maneja la computadora como si lo hubiera hecho toda la vida. Se escribe, y se ve, con los hijos que están lejos y hasta se olvidan del viejo teléfono para contactar con sus amigos y les escriben en e-mail sus ideas y vivencias. Viaja, salen en grupos, comparten vivencias con amigas y hasta incorporan nuevas amigas que recoge de esos viajes.
Por lo general están satisfechas de su estado civil y si no lo están no se conforman y procuran cambiarlo. Raramente se deshacen en un llanto sentimental. A diferencia de los jóvenes; ellos conocen y ponderan todos los riesgos. Nadie se pone a llorar cuando pierde: sólo reflexiona y toma nota, a lo sumo.
La gente grande comparte la devoción por la juventud y sus formas superlativas, casi insolentes de belleza, pero no se sienten en retirada. Compiten de otra forma, cultivan su propio estilo... Saben de la importancia de una mirada cómplice, de una frase inteligente o de una sonrisa iluminada por la experiencia.
Hoy esta gente, está estrenando una edad que todavía NO TIENE NOMBRE, ya que antes los de esa edad ya eran viejos y hoy ya no lo son, hoy están plenos física e intelectualmente, recuerdan la juventud, pero sin nostalgias, porque la juventud también está llena de caídas y fracasos y ellos lo saben.
La gente de 60/70 de hoy, celebra el sol cada mañana y sonríe para sí misma muy a menudo...Quizás, por alguna razón secreta que sólo saben y sabrán los de 60/70 años en el siglo XXI.
ANÓNIMO

Agrego una estrofa de “Acquaforte” un tango de 1932

Cuarenta años de vida me encadenan,
blanca la testa, viejo el corazón:
hoy puedo ya mirar con mucha pena
lo que otros tiempos miré con ilusión.

Donde observamos que por los índices de mortalidad de la década del 30, un hombre a los 40 años, se sentía viejo. La penicilina prolongó la vida, ya que por simples infecciones morían jóvenes. Ahora estamos frente a un avance de la ciencia y la medicina que permite vivir con calidad de vida muchos más años. Mucha gente trabaja teniendo más de 80 años, y aunque sean excepcionales, teniendo más de 90.