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2 feb 2015

Los pasos para lograr la dependencia

Los pasos para lograr un mal poder:

-Analizar las realidades de aquello que se quiere dominar y encontrar los elementos externos que le son imprescindibles como necesidades básicas o como deseos que se han convertido en imprescindibles de tener y satisfacer (de amor, de comida, de droga, de pertenencia).
-Investigar y determinar sobre cuáles son las fuentes que satisfacen esta necesidad o deseo.
-Tratar en lo posible de convertirse en esta fuente de satisfacción con mayores facilidades de acceso y, en forma simultánea, disminuir y eliminar las otras fuentes.
-Amenazar constantemente con no dar más lo que la otra parte necesita.
-Condicionar el satisfacer la necesidad o deseo a cambio de elementos específicos.

Cuando se ha establecido la dependencia, esta queda descrita fácilmente como una dinámica de victimario – víctima que va a generar expresiones de amor-odio y que, tiene una expresión dramática en el llamado Síndrome de Estocolmo en el cual la víctima, para sobrevivir, se identifica en lo posible, con el victimario.

Cuando revisamos, la utilización de esta estrategia de mal poder, en las diferentes áreas, podemos concluir que de manera sorpresiva, la llegamos a utilizar en todas nuestras más importantes y valiosas relaciones, haciéndolo –además-en el nombre del bien.

El buen poder, por el contrario, no busca crear dependencias sino de estimular la interdependencia, para que la sinergia de los diferentes poderes, hagan una mejor convivencia.
http://www.robertodevries.com

12 mar 2013

La destrucción que produce un mal poder

Me preguntaba las razones  por las que en vez de tomar el Gobierno medidas de castigo y ofensiva, no trabajaba con el estímulo y las acciones positivas, de trabajo conjunto, de interdependencia. Posiblemente ésta no sea una respuesta, pero cuando uno utiliza el mal poder para crear dependencia, no puede construir sino disminuir y eliminar las fuentes de satisfacción. Y ahí está lo destructivo de este Gobierno. Al querer abarcar el poder, destruye, acapara y desestimula. Castigan y amenazan para que dependan de ellos.

Una forma frecuente de utilizar mal el poder, de hacer daño con su ejercicio, es crear  y estimular dependencia.
Cómo lo logran?:
-Analizan los elementos que les son imprescindibles (de posibilidades de trabajo, de amor, de comida, de droga, de pertenencia).
-Investigan y determinan las fuentes que satisfacen esta necesidad o deseo  y tratan de convertirse en esta fuente de satisfacción con mayores facilidades de acceso y, en forma simultánea, disminuir y eliminar las otras fuentes.
-Amenazan constantemente con no dar más lo que la otra parte necesita.
-Condicionan el satisfacer la necesidad o deseo a cambio de algo.
      El buen poder, por el contrario, no busca crear dependencias sino de estimular la interdependencia, para que la sinergia de los diferentes poderes, hagan una mejor convivencia.
http://www.robertodevries.com

26 oct 2010

Dependencia: mal poder.



Una forma frecuente de utilizar mal el poder, de hacer daño con su ejercicio se encuentra en la creación y estimulación de procesos de gran dependencia. Cuando se analizan las realidades básicas de cualquier dependencia, hay que saber cómo evitar tanto crearlas como ser su víctima.


Las expresiones de esta estrategia de mal poder, con toda la riqueza y sofisticación que ha tenido en los últimos siglos, pueden sintetizarse con los siguientes pasos:

-Análisis de las realidades del otro en el sentido de los elementos externos que le son imprescindibles como necesidades básicas o como deseos que se han convertido en imprescindibles de tener y satisfacer (de amor, de comida, de droga, de pertenencia).
-Investigar y determinar sobre cuáles son las fuentes que satisfacen esta necesidad o deseo.
-Tratar en lo posible de convertirse en esta fuente de satisfacción con mayores facilidades de acceso y, en forma simultánea, disminuir y eliminar las otras fuentes.
-Amenazar constantemente con no dar más lo que la otra parte necesita.
-Condicionar el satisfacer la necesidad o deseo a cambio de elementos específicos.

Cuando se ha establecido la dependencia, esta queda descrita fácilmente como una dinámica de victimario – víctima que va a generar expresiones de amor-odio y que, tiene una expresión dramática en el llamado Síndrome de Estocolmo en el cual la víctima, para sobrevivir, se identifica en lo posible, con el victimario.

Cuando revisamos, la utilización de esta estrategia de mal poder, en las diferentes áreas, podemos concluir que de manera sorpresiva, la llegamos a utilizar en todas nuestras más importantes y valiosas relaciones, haciéndolo –además-en el nombre del bien.

El buen poder, por el contrario, no busca crear dependencias sino de estimular la interdependencia, para que la sinergia de los diferentes poderes, hagan una mejor convivencia.
http://www.robertodevries.com