
Un joven novicio llega al monasterio…
La tarea que se le asigna es la de ayudar a los otros monjes a transcribir los antiguos cánones y reglas de la Iglesia.
Se sorprende de que esos monjes efectúen su labor a partir de copias y no de los manuscritos originales.
Va a ver al padre abad, le explica que si alguien hubiese cometido un pequeño error en la primera copia, ese error se propagaría a todas las copias posteriores y de generación en generación.
El padre abad le responde:
- Hace siglos que procedemos así, y copiamos a partir de la copia precedente, pero tu puntualización es buena, hijo.
A la mañana siguiente, el padre abad desciende a las profundidades
del sótano del monasterio; una caverna donde están preciosamente conservados los manuscritos y pergaminos originales. Donde hace siglos que nadie ha puesto los pies ni abierto los cofres que los contienen.
Se pasa allí la mañana entera, después la tarde, después la noche,
sin dar señales de vida.
Las horas pasan y la preocupación crece hasta el punto en que el joven novicio se decide a ir a ver qué es lo que pasa.
Baja y encuentra al padre abad completamente ido, las vestiduras desgarradas, la frente ensangrentada y golpeándose sin parar la cabeza
contra los venerables muros.
El joven monje se precipita sobre él y le pregunta:
-Padre abad, ¿qué le sucede?
-¡AAAAAAHHHH!...!!!!!!!CARIDAD!!!!...¡¡¡¡CARIDAD!!!!... ¡¡¡Eran votos de "CARIDAD" lo que teníamos que hacer...no de "CASTIDAD”!!!
Tanto sea el humor gráfico como esta humorada que me acercaron, nos indican lo que sacrifica el copia-pegue cuando se hace sin pensar; cuando sirve para repetirse; cuando no se pone en cuestión el repetir textos, relatos, reglas; cuando se hacen automáticamente sin recurrir a las fuentes, sin analizar, sin PENSAR.
Puede pasar con un docente que automatiza un trabajo, dejando sus conocimientos fuera de época o con métodos no atractivo para sus alumnos.
Ni hablar de una ideología política que no es analizada, que no es actualizada a nuestros tiempos. La aplicación de viejas teorías políticas que se quieren imponer calcadas de otros momentos de la historia, producen un retroceso en vez de un avance,demuestran que la historia del país no sirvió para nada. Que lo vivido y sufrido por cada uno de los argentinos se va a volver a copiar y pegar, igual, sin un análisis que nos lleve a mejorarnos. Ese copia pegue nos condena.
6 sept 2010
El copia-pegue nos condena.
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Stella Maris Coniglio
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11:01 p.m.
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Etiquetas: copia pegue, docente, ideologia, profesor
14 abr 2010
La regla de los pastiches del Jefe de Gabinete

Escuché azorada que para nuestro Jefe de Gabinete Aníbal Fernández parece ser que para el que tiene una ideología las reglas son lo de menos. Y todos en el Gobierno parece ser que son "gobernados por la ideología". Pero en estos tiempos también parece ser que las ideologías son "pragmáticas", es decir, variables según las circunstancias, por lo tanto, cualquier regla puede ser rota venga de donde venga.
Ahora bien, un país sin reglas, regido por ideologías inciertas, va rompiendo las bases desde donde se apoya y construyendo otras bases, pero de las cuales, tampoco son puntos de apoyo, de proyección de futuro, porque las "ideologías", quién sabe cuales, pueden volver a no hacerlas respetar.
Que la falta de límites estén en el arte, donde el cuadro puede seguir en el marco o ser un pastiche o en la arquitectura, donde los estilos planteen otro estilo, o en el cine, estamos de acuerdo. Pero que las reglas de convivencia, las reglas de comportamiento, las reglas de seguridad, hayan sido suspendidas en función de las ideologías...estamos en un problema. Porque la falta de marco regulatorio nos está disgregando y nos está enfermando.
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Stella Maris Coniglio
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10:49 a.m.
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