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13 nov 2023

Miente, miente, miente Massa que algo quedará


Siempre  es bueno saber las técnicas de manipulación de los pueblos como para que no se repitan las historias. Argentina está padeciendo la instalación de la mentira como técnica de captación de voluntades y es bueno saber cómo se puede organizar y porqué. Así les transcribo:

Los 11 principios de la propaganda de Joseph Goebbels

Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único Símbolo; Individualizar al adversario en un único enemigo. Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo; Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

 Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”. 

Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave. 

Principio de la vulgarización. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.

 Principio de orquestación. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”. 

Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

 Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias. 

Principio de la silenciación. Acallar sobre las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines. 

Principio de la transfusión. Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas. 

Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impresión de unanimidad.

22 abr 2022

Qué no nos coman los perros!!!



Hay principios de propaganda y manipulación ya conocidos, entre ellos:
Principio de la transposición. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan.” (cualquier cosa vale hasta lo más grotesco)
Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público estará ya interesado en otra cosa. 
Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias. Que no se puedan verificar o cuando se logra verificar ya se está en otro tema.

Esta fábula quizás sea la más divulgada de Tomás de Iriarte:

Por entre unas matas, seguido de perros,
(no diría corre), volaba un conejo.
De su madriguera salió un compañero,
y le dijo: -Detente, amigo, ¿qué es esto?.
-¿Qué ha de ser?, responde; - sin aliento llego...
Dos pícaros galgos ( unos perros de una raza)me vienen siguiendo.
-Sí, replica el otro, por allí los veo...
Pero no son galgos.
-Pues, ¿qué son?.
-Podencos (otra raza canina).
-¿Qué? ¿Podencos dices?
-Sí, como mi abuelo.
-Galgos y muy galgos; bien vistos los tengo.
-Son podencos; vaya, que no entiendes de eso. 
(la discusión se centra no en la amenaza de los perros sino de qué raza son)
-Son galgos, te digo.
-Digo, que podencos.
En esta disputa, llegan los perros y pillan descuidados a mis dos conejos.
Los que por cuestiones de poca monta dejan lo que importa,
llévense este ejemplo.
Por discutir detalles se pierde lo importante.

Miren éste sino: