Mostrando las entradas con la etiqueta Flavita Banana. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Flavita Banana. Mostrar todas las entradas

21 jun 2019

La fría cárcel del autoengaño.




Primero es un buen refugio. Luego, como lo ilustra Flavita, es algo de lo que no se puede salir.
El autoengaño implica convencerse a sí mismo de una "verdad" (o la falta de la verdad) que no revela un autoconocimiento del engaño. 
Existirá la manipulación del autoengaño?. Produciendo mensajes para que uno no sepa dónde está la verdad ni dónde la mentira, y así no sepa dónde afincarse?. Sabemos que no hay nada más torturante que la incertidumbre. Produciendo excesos de verdad y excesos de mentiras  será una mecánica para que desestimes unas y otras, las ignores?.

Así dice  Jean Baudrillard:en "Las estrategias fatales":
Para escapar del sentido de las cosas:

A lo más verdadero que lo verdadero, opondremos lo más falso de lo falso.
No enfrentaremos lo visible a lo oculto, buscaremos lo más oculto que lo oculto: el secreto.
No buscaremos el cambio ni enfrentaremos lo fijo y lo móvil, buscaremos lo más móvil que lo móvil: la metamorfosis.
No diferenciaremos lo verdadero de lo falso, buscaremos lo más falso que lo falso: la ilusión y la apariencia.

No solo en el amor, hablo de la política por ejemplo. Formás TU VERDAD, que aunque te autoengañe te sirve de referencia?. Nadie te saca de ahí. Aunque fuera lo más falso de lo falso.
Para pensar, no?

6 nov 2018

Una palabra entonces, una sonrisa bastan...

 Flavia Álvarez-Pedrosa, más conocida por su nombre artístico Flavita Banana, es una ilustradora, viñetista y dibujante española. Parafraseando a Neruda:

Me gusta cuando callas.

Así lo decía él:
ME gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

Pablo Neruda.


La palabra, la sonrisa. Brindo por la vida...