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22 oct 2019

No se puede pensar el mundo como antes.

Hace años que venimos viendo infinidad de productos hechos por China, hasta lo ridículo que  vemos que las "artesanías" de cualquier lugar del mundo tenga ese  mismo origen. Era lo autóctono, lo que hacían los lugareños.
Recuerdo que un autor decía que como Inglaterra no pudo colonizar como España  a Argentina sacaba la plata y les vendían los estribos de los caballos.
Hoy vemos que en la distribución mundial del trabajo dicen que nos tocó la venta de materias primas sin procesar. Para eso ponemos los ojos en Norteamérica como el "enemigo" comercial. Es así?. Dónde está el competidor que no permite nuestro desarrollo industrial?.
Creo que hay cosas que tenemos que repensar. Como cuando a alguien le enoja que Macri se alíe a Bolsonaro no se pueda ver que dependemos industrialmente de Brasil, que no es una cuestión ideológica y de quien gobierna temporariamente a un país.
No se puede mirar todo ideológicamente. El mundo ha cambiado.

28 ene 2011

Empresarios con mentalidad timbera

Venimos hablando sobre el hecho de no entender mucho cómo el viento de cola no aumentó la producción nacional ni la demanda de mano de obra y héte aquí que la Unión Industrial Argentina, muy "aplaudidora" de la gestión K reclama una incongruencia planteada durante 7 años: problemas porque la mayor demanda está cubierta por importaciones que no favorecen la industria nacional y por el otro pide que el Estado promueva la inversión para aumentar la capacidad productiva.
Lo que no se hizo en tantos años como es la CONFIANZA NACIONAL que la UIA parece desconocer, produjo que los frutos del viento de cola en nuestro país queden para muy poca gente, que es la que apuesta al riesgo y tiene la capacidad de salirse cuando las cosas se ponen mal. Eso no sucede con el común de la gente y con el empresario medio.
Venimos viendo que en realidad el empresariado tendría que tener una mentalidad de timbero, de jugador, no la mentalidad empresaria de apostar al futuro en un país que reune las bases sustentables en reglas de juego claras basada en la seguridad jurídica. En nuestro país las leyes se mueven con el humor de los gobernantes de turno. Invertir acá es como hacerlo en un país en guerra. Capaz que te hagas rico, pero capaz que te caiga una bomba cuando estés firmando un contrato.