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6 oct 2017

El problema de carecer de HUMILDAD

Es una palabra que empleo mucho y quizás ofendo. Especialmente, cuando digo: tenés que tener humildad y reconocer tu carencia. Es que humildad se contrapone a orgullo y eso no es lo que quiero expresar.
El ser humano es proclive a no aceptar verse disminuído en nada. Y no es orgullo (a veces puede ser), es no poder reconocer lo que le falta, desde estabilidad, memoria, visión, estrategia, formación, constancia, disciplina, altura, calma, pertenencia y que por eso no es menos, sino que requiere de algo o de alguien que lo complete, que le haga alcanzar, aunque sea con bastón, lo que no llega porque ninguno de nosotros es COMPLETO. A todos nos falta algo. Y esa percepción de nosotros, que no somos completos, y que nos complementamos en y con los otros, es a lo que llamo HUMILDAD.
Vimos el partido, no sé de fútbol más de lo que cualquiera de nosotros se cansó de escuchar en su vida, pero un coucher dijo por televisión que sin HUMILDAD no podemos cambiar nada, no podemos dar de nuevo. La describió muy bien. Es como la pienso. Y esa humildad debe ser parte de nuestra vida, Es algo como no creérsela. Es ser flexibles. Es escuchar. Es aprender. Es saber usar bastón.  La imagen más gráfica para mí es el bastón. La resistencia a usarlo no es orgullo, es la no aceptación de la carencia. Saber que se puede precisar hasta de una oreja. El "yo solito". El "yo puedo todo" no es orgullo, es no tener conciencia de la carencia. De la carencia de HUMILDAD.

31 oct 2016

Si se equivocó, lo único que lo salva es la humildad.

Qué los K se callen, no pueden seguir dando cátedra!!!. Eso le pasó a Scioli en el programa de Mirtha. Esa gente no puede tener más la palabra!!!

20 mar 2014

La humildad, otra herramienta.


Las formas de elegir enfrentar la vida con orgullo o con humildad es otra herramienta. El orgulloso es el que más frustraciones recibe, porque como piensa que se las sabe todas, cuando no es así no es capaz de poner empeño para alcanzar lo que busca. Abandona la batalla, se entrega. De orgullosos debe estar lleno el mundo de drogadictos que no manejan las frustraciones o quieren ser más de lo que son.
Mientras que el humilde, que no significa sumisión, ni obediencia, ni humillación sino el conocimiento de sus propias limitaciones y de su necesidad del otro para desarrollar sus capacidades, va a preguntar, va a volver a intentar, va a practicar, hasta que logre su objetivo. Reconoce que tiene mucho que aprender. Sabe que no nace sabiendo, que no tiene todas las habilidades que hay en distintos seres humanos. No puede ser un Messi en fútbol, no puede ser un Del Potro en tenis, no puede ser el más diestro de los compañeritos en un juego de computación, ni en el manejo de una patineta, pero como es humilde, puede preguntar. Y ahí radica la humildad. No tener vergüenza de carecer, de no saber, de empezar de abajo. Para ser grande, primero hay que aprender a ser pequeño.
No es malo equivocarse, es humano, lo malo es no reconocerlo.
La prepotencia te hace fuerte por un día, la humildad es una construcción hacia la fortaleza, que nunca termina.

En estos años tuvimos como modelos a un Maradona con su orgullo, a un D´Elía con su prepotencia. A la cultura que para sacarlos de la humildad los llevó a la prepotencia, al facilismo, a la evasión, a la ficción. Sin esfuerzo, sin humildad, sin empeño. A la fortaleza por un día. Solamente volviendo a la humildad bien entendida, la que sale de adentro, de la ignorancia al conocimiento, restituiremos los lazos sociales, donde el que más sabe ayudará al que menos sabe, para lograr una sociedad digna y respetuosa. Orgullosa, sí, pero no porque la sabemos toda, sino porque sabremos que pusimos todo el empeño para lograr todo lo que tenemos.

25 ago 2011

Peor que mentir es silenciar la verdad


En el camino aprendí,
que llegar alto no es crecer, que mirar no siempre es ver
ni que escuchar es oír, ni lamentarse sentir
ni acostumbrarse, querer...

Que andar solo no es soledad, que cobardía no es paz
ni ser feliz, sonreír
y que peor que mentir, es silenciar la verdad.

Que ignorancia no es no saber,
ignorante es ese ser cuya arrogancia más vil,
es de bruto presumir y no querer aprender.

Que puede un sueño de amor,
abrirse como una flor y como esa flor morir.
y que en su breve existir, fue todo aroma y color.

Que la humildad no es sumisión,
la humildad es ese don que se suele confundir.
No es lo mismo ser servil que ser un buen servidor.

Que la ternura no es doblez, ni vulgar la sencillez
ni lo solemne verdad,
vi al poderoso mortal y a tontos con altivez.

Que es mala la caridad del ser humano que da esperando recibir,
pues no hay defecto más ruin que presumir de bondad.

Y en el camino aprendí,
que en cuestión de conocer, de razonar y saber,
es importante, entendí, mucho más que lo que vi
lo que me queda por ver...
RAFAEL AMOR


2 jul 2010

Un animal más grande que el más grande de los dinosaurios



Sin embargo poco se sabe de él. No se sabe cómo ni dónde se reproduce. Un hermoso video que nos muestra la grandiosidad de la naturaleza y nuestra pequeñez. Por lo menos nos produce un ataque de humildad.