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18 may 2022

La libertad es un momento.

 




Son demasiadas las razones por las que perdemos la libertad, según Fernando Pessoa: el dinero, la necesidad gregaria, el amor, la gloria, la curiosidad, que te hace depender de OTRO.

La libertad es la posibilidad del aislamiento. Eres libre si puedes alejarte de los hombres, sin que te obligue a buscarlos la necesidad de dinero, o la necesidad gregaria, o el amor, o la gloria, o la curiosidad, que en el silencio y en la soledad no pueden encontrar alimento. Si te es imposible vivir solo, naciste esclavo. Pueden ser tuyas todas las excelencias del espíritu, todas las del alma: serás un esclavo noble o un siervo inteligente, pero no serás libre. Y no está de tu lado la dignidad de la tragedia, porque la tragedia de que hayas nacido así no te pertenece sino que pertenece al Destino solamente. Ay de ti, sin embargo, si la opresión de la vida, en sí misma, te fuerza a ser esclavo. Ay de ti, si, habiendo nacido liberto, capaz de bastarte y de aislarte, te ves forzado por la penuria a convivir. Esa tragedia sí será tuya, pues la traes contigo.

Nacer liberto es la mayor grandeza del hombre, la que hace del ermitaño humilde alguien superior a los reyes, e incluso a los dioses, que se bastan por su fuerza, pero no mediante el desprecio de esa fuerza.(...)

Cierro cansado, las hojas de mi ventana, excluyo el mundo y, por un momento, encuentro la libertad. Mañana volveré a ser esclavo; ahora, empero, solo, sin necesidad de nadie, receloso apenas de que alguna voz o presencia venga a interrumpirme, tengo mi pequeña libertad, mis momentos de excelsis (estar en lo más alto).
En la silla en la que me recuesto, olvido la vida que me oprime. No me duele sino el que me haya dolido.

Libro: El libro del desasosiego

Autor: Fernando Pessoa (como Bernardo Soares)

Traducción: Santiago Kovadloff

 

17 abr 2018

Enraizados en lo concreto y abiertos a lo posible.


El poeta Fernando Pessoa dice: “ Yo soy del tamaño de lo que veo, no del tamaño de mi altura”.
Leonardo Boff, nos dice: ay de nosotros, si nos contentamos con ser solamente gallinas, encerrados en nuestro pequeño mundo, con deseos escasos. Somos gallinas, seres concretos e históricos. Pero jamás debemos olvidar nuestra apertura infinita, nuestra pasión indomable, nuestro proyecto infinito: nuestra dimensión-águila.
Pero si pretendemos ser solamente las águilas que vuelan en las alturas, que enfrentan las tempestades y que tienen como horizonte al sol y al infinito como universo, acabaremos muriendo de hambre. El águila aunque vuele en las alturas está obligada a descender al suelo para alimentarse, cazar un conejo, una perdiz u otro animal. Somos águilas, pero debemos reconocer nuestro enraizamiento en una historia concreta, en una biografía irreductible con sus limitaciones y contradicciones: nuestra dimensión-gallina.
Seamos gallinas y águilas: realistas y utópicos, enraizados en lo concreto y abiertos a lo posible todavía no ensayado, andando por el valle pero los ojos puestos en la montaña. Recordemos la lección de los antiguos: si no buscamos lo imposible (el águila) jamás conseguiremos lo posible (la gallina).
Hermoso consejo, no?. Las utopías tienen el límite de la realidad...
Pero la realidad es muy pequeña sin las utopías.... Sus palabras me emocionan, hacen un gran aporte a mis sentimientos!. Y a los tuyos

2 may 2016

Sentir hoy lo mismo que ayer no es sentir


Siempre tenemos que estar en permanente evolución, sino estamos clavados en el pasado. Renovarse es vivir. Las fotos de hoy ya son viejas. Uno ya no es el mismo de hace un rato. Entenderlo le da fuerzas a nuestra vida.

24 jul 2015

Los pueblos que desean todo y no tienen fuerza para desearlo

Vuelvo con Mariza (clicar en la etiqueta para escuchar otras canciones) unida a la letra del poeta portugués Fernando Pessoa. Lean estas palabras, exquisitas, sabias:
"Toda poesía, y la canción es una poesía ayudada, refleja  lo que el alma no tiene. Por eso la canción de los pueblos  tristes es alegre y la canción de los pueblos alegres es triste. El fado, sin embargo, no es alegre ni triste. Es un episodio de intervalo.Lo formuló el alma portuguesa cuando no existía y deseaba todo sin tener fuerza para desearlo”.Con suma maestría describía el literato Fernando Pessoa a la música de Portugal. Porque, ¿qué es la música de una nación sino la extensión de los sentimientos de su gente? .
Suele haber pueblos que desean todo y no tienen fuerza para desearlo.

Hay una música de pueblo de Fernando Pessoa:

 Hay una música del pueblo
  no sé decir si es un fado
 que oyéndola hay un ritmo nuevo
en el ser que tengo guardado...
  oyéndola soy quien sería
se desear fuese ser...
       es una simple melodía
de las que se aprende a vivir...
pero es tan consoladora
la vaga y triste canción...
que mi alma ya no llora
ni tengo corazón...
   soy una emoción extranjera,
un error de sueño ido...
canto de cualquier manera

     y acabo con un sentido.!
(lo repuse porque en la publicación anterior se borró el video y vale la pena escucharla).

15 nov 2014

Las tiranías que surgen trabajando por la libertad.


Recordemos a esta altura lo que va narrando Fernando Pessoa en su cuento: "El banquero anarquista" . El banquero procuraba destruir las ficciones sociales que no nos permiten ser a todos iguales, pero al mismo tiempo sin estorbar en lo más mínimo las pocas libertades de los actuales oprimidos por las ficciones sociales.
Pués bien, descubre que en el grupo de propaganda (eran unos cuarenta) “criava-se tirania”, desarrollaban tiranías nuevas.
Surgían tiranía de la siguiente manera:
Unos se imponían a los demás y los obligaba a ser lo que querían. Esto ocurría todos los días y se daba tanto en asuntos relacionados con la propaganda, como por asuntos vulgares de la vida. Unos iban para jefes y otros para subordinados. Unos eran jefes por imposición, otros eran jefes por mañas. Debían seguirlos por persuasión, otras veces por simple insistencia, una tercera por cualquier motivo. Nunca era una razón lógica. Había en esa imposición y en esa subordinación algo como instintivo.
Lo que asombra al banquero anarquista es que eso era contrario a la doctrina anarquista. No lo hacían ni por dinero, ni por posición social ni por alguna autoridad de naturaleza ficticia, era una tiranía nueva. Por encima de todo, era una tiranía ejercida entre sí por gente cuyo objetivo sincero era destruir tiranías y crear libertades.
Imaginemos eso llevado a un número mayor, más influyente, tratando cuestiones importantes y con decisiones de carácter fundamental (me hace acordar a UNEN).  Y se pregunta si a través de ese entrecruzamiento de tiranías se puede entrever una sociedad futura que parezca libre o con una humanidad digna de sí misma…

También hay otras tiranías muy curiosas: la tiranía de la ayuda. En vez de imponerse a los otros, los ayudaba en todo cuanto podía. Es otra nueva tiranía. También va contra los principios anarquistas.

Auxiliar a alguien que no es incapaz , mi amigo, es tomarlo como incapaz. Esto primero es una tiranía y después un desprecio. Por un lado cercena la libertad del otro, por el otro parte, por lo menos inconscientemente,  del principio de que el otro es despreciable e indigno o incapaz de libertad.
(este tema lo vamos a retomar porque es vital)

Si una sociedad es un amontonamiento de tiranías, quién va a mover un dedo para la llegada de una sociedad libre?. Tiranía por tiranía se queda en la que está, que al menos es a la que estamos habituados. No hay revolución contra el tener que morir ni el nacer bajo cuando se hubiera querido ser alto.
Analiza las causas de esas tiranías, naturales o heredadas.  Llega a la evidencia que en el estado social presente no es posible que un grupo de hombres, por bien intencionados que estén todos, por preocupados que estén en trabajar por la libertad,trabajen juntos sin que espontáneamente críen entre sí una tiranía, sin destruir en la práctica todo cuanto quieren en teoría, sin involuntariamente estorbar lo más posible la finalidad que quiere promover. Si el hombre no puede trabajar junto a otros por el mismo ideal sin entrar en tiranías, entonces se debe trabajar separados por ese mismo fin,dice el banquero anarquista.

Lo seguimos mañana?. El comienzo en los días  12 y 13 de noviembre.

14 nov 2014

Imposible que la libertad surja de una revolución.

Seguimos traduciendo el cuento El banquero anarquista de Fernando Pessoa.

El tema que trataremos hoy se refiere a lo que el personaje propone como adaptación a esa sociedad libre imaginada. Nadie se puede adaptar a algo que no existe. Más que imposible, es absurdo, dice. No hay adaptación material a algo que no está. Por lo tanto llega a la conclusión que la única que puede haber de adaptación, de evolución o de transición es mental, es la gradual adaptación de los espíritus a la idea de una sociedad libre.
Para la adaptación material existe la hipótesis de una dictadura revolucionaria. Un movimiento brusco, implantado. Pero para el banquero anarquista un régimen revolucionario, en cuanto existe, y sea cual fuera el fin que busca o la idea que lo conduce, es materialmente sólo una cosa: un régimen revolucionario. Y el que se adapta lo hace al régimen despótico, no a la idea de libertad. Imposible que la libertad surja de una revolución. Tarde o temprano se sale de esa revolución (como los romanos, Napoleón, la revolución rusa)  y se atrasa la posibilidad de realizar la sociedad libre.


Y llega a esta conclusión: el pasaje sin transición de la sociedad burguesa a la sociedad libre será preparada y se tornará posible por una propaganda intensa, completa, absorbente, de un modo  de predisponer a todos los espíritus a debilitar todas las resistencias. Y por propaganda no sólo entiende la palabra escrita o hablada; entiende todo, acción directa o indirecta necesaria para debilitar la resistencia a la venida de la sociedad. Así no tendría casi resistencia ninguna que vencer. Una revolución social que cuando viniese sería rápida, fácil y no tendría que haber ninguna dictadura  revolucionaria, por no tener contra quien aplicarla. Si no es posible así, sólo queda la sociedad burguesa.
Pero cuando empieza a aplicar su esfuerzo para trabajar para el futuro, se encuentra con sus propios cuestionamientos de conciencia: el altruísmo es natural?. El deber es natural?. De dónde venía la idea de “deber”?. Si esta idea de deber lo obligaba a sacrificar su bienestar, su comodidad, su instinto de conservación, qué compensación tendría?. La conciencia de deber cumplido, de esfuerzo para un fin bueno para el banquero no es un placer en sí  mismo, nace de una ficción social.
Esta sensación sería una ficción.
Pasó por sus momentos de descreimiento. Como la idea de justicia ya estaba dentro de él, era natural es por ella que decida seguir adelante. Pero una cosa era sacrificarse sin recompensa alguna y otra era que aquello para lo que trabajaba existiría algún día.
Por lo tanto decide aplicar su esfuerzo en el logro de la idea de libertad. Salir de las ficciones sociales que condicionan las desigualdades sociales.

Mañana sigo  con el desarrollo de sus razonamientos: los problemas de trabajar sin que nadie sea jefe de nadie (sic).


13 nov 2014

El tema no es cambiar una ficción por otra

D

Cayó en mis manos, siempre por casualidad una obra maestra de la lógica: un cuento de Fernando Pessoa, portugués del año 1922 que se llama: El banquero anarquista (dos conceptos de significados opuestos en una sola expresión) . 
Durante todo el relato trata de demostrar que se puede ser banquero y anarquista al mismo tiempo, pero va llevando el suspenso a través de la evolución de su pensamiento y sus experiencias para llegar a serlo.
Así empieza explicando que el sindicalista y el que pone bombas son anarquistas en teoría y están afuera  de los ideales del anarquismo, él es anarquista en teoría y en la práctica. Esos son anarquistas y estúpidos, él es anarquista e inteligente.
Define a un anarquista al que se rebela contra la injusticia de que nacemos con desigualdades sociales y de ahí se rebela contra las convenciones sociales que tornan esas desigualdades posibles.
Las injusticias de la Naturaleza no se pueden evitar. Pero las sociales y sus convenciones por qué no evitarlas?. Y ahí pone su esfuerzo y deseo para la abolición de convenciones y fórmulas sociales que producen esas injusticias.
Y agrega: “ el mal verdadero, el único mal, son las convenciones y las ficciones sociales que se sobreponen a las realidades naturales  - todo, desde la familia al dinero, desde la religión al Estado. La gente nace hombre o mujer –quiero decir, nace para ser, cuando adulto, hombre o mujer, no nace  en buena justicia natural, ni para ser marido, ni para ser rico o pobre, como tampoco nace para ser católico o protestante, o portugués o inglés. Y todas esas cosas  suceden en virtud de las ficciones sociales. Entonces, esas ficciones sociales son malas por qué?. Porque esas ficciones no son naturales. Tan malo es el dinero como el Estado, la constitución de la familia como las religiones.”
Aclarando que el tema no es cambiar una ficción por otra porque eso es un absurdo, cuando no sea en realidad un crimen, porque es hacer una perturbación social con un fin expreso de dejar todo como está.

Si les gustó, mañana les sigo contando lo que narra Fernando Pessoa, sí?. 

4 dic 2013

Hay una música de pueblo.


Vuelvo con Mariza (clicar en la etiqueta para escuchar otras canciones) unida a la letra del poeta portugués Fernando Pessoa. Lean estas palabras, exquisitas, sabias:
"Toda poesía, y la canción es una poesía ayudada, refleja  lo que el alma no tiene. Por eso la canción de los pueblos  tristes es alegre y la canción de los pueblos alegres es triste. El fado, sin embargo, no es alegre ni triste. Es un episodio de intervalo. Lo formuló el alma portuguesa cuando no existía y deseaba todo sin tener fuerza para desearlo”. Con suma maestría describía el literato Fernando Pessoa a la música de Portugal. Porque, ¿qué es la música de una nación sino la extensión de los sentimientos de su gente? .
Suele haber pueblos que desean todo y no tienen fuerza para desearlo.

Hay una música de pueblo de Fernando Pessoa:

 Hay una música del pueblo
  no sé decir si es un fado
 que oyéndola hay un ritmo nuevo
en el ser que tengo guardado...
  oyéndola soy quien sería
se desear fuese ser...
       es una simple melodía
de las que se aprende a vivir...
pero es tan consoladora
la vaga y triste canción...
que mi alma ya no llora
ni tengo corazón...
   soy una emoción extranjera,
un error de sueño ido...
canto de cualquier manera
     y acabo con un sentido.!