20 ago. 2016

1855 Rosario: la magia mezclaba ciencia, arte e ilusión.

La magia en Rosario, al igual que en otras partes del mundo, se desarrolló a partir de los espectáculos en teatros y circos. El primer teatro rosarino, "El Nacional" ubicado en Córdoba entre Comercio (Maipú) y Aduana (Laprida) fue inaugurado el 16 de julio de 1854, generando un espacio cultural para representaciones dramáticas, conciertos, funciones líricas y, también, presentaciones de circos, entre otras actividades.
Cuéntase que era tan precario que el público concurrente debía enviar sus sillas previamente a la hora de la función, para poder asistir sentados a los espectáculos.

El primer mago de que se tenga noticia es el que inauguró la temporada del Teatro Nacional el 4 de marzo de 1855. Se trató del señor Giovanni Lippolis, mágico italiano. Presentado como profesor de física, mecánico y prestidigitador.
 Lippolis ofreció varias funciones, agregando sobre las últimas una gran máquina de fantasmagoría y poliorama, primera que funciona en Rosario, y que exhibió vistas de las principales capitales y monumentos del mundo. Tanto los polioramas como las fantasmagorías, derivaban de la famosa "linterna mágica" (antecesora del actual proyector de diapositivas). Se trataba de un instrumento óptico inventado a mediados de 1600 y perfeccionado posteriormente, mediante la cual se proyectaban imágenes pintadas, ampliándolas sobre una pantalla o lienzo. 

Éste es un poliorama panóptico de 1849, un ingenioso visor de imágenes que juega con la luz para crear ciertos efectos ópticos sobre el paisaje pintado.
Se trata de una caja portátil con una lente en su parte frontal, que permite la visualización de una vista óptica translúcida, y el cambio en la incidencia de la luz permite variar la condición de la imagen. Por ejemplo, si la luz incide en la parte de delante de la vista, la imagen visualizada se representa a pleno día; si el rayo luminoso entra por detrás, la imagen se transforma en nocturna.














El texto de Ilusiones rosarinas de Eduardo Sánchez no explica muy bien si eran dos máquinas o una sola las que trajo el primer mago. Porque las fantasmagorías eran otras técnicas que está muy bien explicada en Ciencia, arte e ilusión de Jesusa Vega
Museo del Cine de Girona Pedres de Girona
Eduardo Sánchez Breve historia de la magia rosarina

En el Museo de Cine de Girona además de lo expuesto se encuentra este aparatejo que dice llamarse Caja Óptica de 1775-1825. Simple curiosidad.
Qué cosas había por esos tiempos...que evolucionaron a lo que vemos hoy!!!.

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