3 may. 2019

Gratificando a los 5 sentidos...

Es un lugar común, pero es sabio. La música te cobija. En momentos de tristeza mi amiga Nelly me decía:
comprate flores, prendé las luces de tu casa y poné la música fuerte. Y no quise dejar de transmitir esta fórmula mágica. Agregaría comprarte un heladito o tomar un cafecito. El placer de las pequeñas cosas, la estimulación de los sentidos..
    
   Después descubrí  el jardín de los cinco sentidos de los moros en la Alhambra:  donde plantaban limoneros (por el perfume de sus azahares), con desniveles en sus fuentes con agua (por el sonido grato para quienes vivieron en el desierto sin ese tesoro), el canto de los pájaros,. la música de las famosas esclavas cantoras, las cerámicas para sus ojos, los frutos y el sexo al alcance de la mano, apuntando todo a gratificar. Caricias para el alma.

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