11 feb. 2019

Marco Trungelliti hizo lo que hay que hacer.


Marco Trungelliti, el tenista, confesó que fue víctima de un intento de soborno en 2015: le ofrecieron entrar en una red de arreglos de partidos con los que podría, según le aseguraron, ganar hasta US$ 100.000 por match "amañado" de ATP [mucho menos dinero por encuentros de Futures o Challengers]. El jugador de 29 años afirmó que rechazó la propuesta y que denunció el hecho ante la Unidad de Integridad del Tenis (TIU; organismo creado en 2008 para combatir la corrupción en ese deporte), pero su caso derivó en resultados que no esperaba, con sanciones a otros colegas argentinos, como Federico Coria, Nicolás Kicker y Patricio Heras. Los investigadores, según el santiagueño, vincularon el número de teléfono de una de las personas de la organización espuria con esos jugadores.
No está en los códigos argentinos de la corrupción generalizada, pero está en los códigos del tenis.  Los otros pueden haber omitido hacer la denuncia que están obligados a hacer. Él la hizo. Es la única forma de terminar. Capaz lo perjudica pero debe ser valorado por su valentía. Cuanto más apoyo reciba de la gente que quiere el cambio, más respaldado va a estar. Él siente que está mejor. 
Es más fácil que el malo se vuelva bueno, que el bueno se vuelva malo. Fue coherente con su conciencia. Es lo que necesitamos. Toda una utopía.
Desde acá nuestro apoyo y felicitaciones!!!. Un orgullo argentino.

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