6 ago. 2016

1819 Rosario incendiada por fuerzas de Buenos Aires

El período de las guerras civiles argentinas se extendió desde 1814 hasta 1880. En su ya clásico ensayo "Estudio sobre las guerras civiles argentinas", Juan Álbarez revelaría que los cambios en la estructura económica de la cuenca del Río de la Plata a partir de la disolución del Virreinato del Río de la Plata significaron desfasajes económicos entre las regiones, dando una preponderancia económica a la provincia de Buenos Aires, que las demás juzgaron excesiva e injusta. Esta situación habría llevado a la reacción de los caudillos federales contra el centralismo porteño; es decir, contra la expresión política de esa preponderancia económica.
En el año 1819, al frente del gobierno de Santa Fe se hallaba Estanislao López, el caudillo mejor preparado de aquellos tiempos y que llegaría a tener una influencia muy grande en los destinos de nuestra provincia, al proponerse asegurar la soberanía de Santa Fe independiente de Buenos Aires, en un momento del país harto difícil.
El gobierno de Buenos Aires, Pueyrredón,  para someter a nuestra provincia mandó un ejército de 2800 hombres al mando del Gral. Juan Ramón Balcarce, quien "ocupó Santa Fe infructuosamente porque habiendo perdido su caballeriza se puso en retirada atrincherándose fuertemente en Rosario, dispuesto a defenderse de las fuerzas de López que lo perseguían. Para ello hizo zanjar y parapetar el recinto de la actual Plaza de Mayo contando con el apoyo de la escuadrilla de Buenos Aires integrada por embarcaciones hábiles en cañoneos de pueblos de la costa." - asevera Carlos de Sanctis. Durante un mes Rosario fue campo encarnizado de combate.
 La victoria santafesina fue tan rotunda que obligó a Balcarce a refugiarse en barcos porteños de su cuadrilla. Antes de retirarse en un acto vandálico incendiaron la población local.
  El párroco de entonces Pascual Silva Braga y Constantino Carbonel, en compañía del carpintero Benjamín Suarez y el albañil Juan Angel Palacio a guisa de expertos constataron los enormes daños producidos por la batalla y por el incendio que prácticamente destrozaron la aldea. Fueron destruidos 164 ranchos de paja, y quedando a salvo sólo 16 casas con techos de tejas y la capilla.
No podemos dejar de recordar las sentenciosa frase de Mitre: "Este fuego de paja encendió odios entre las provincias que ha durado casi medio siglo."
Parece que los rosarinos no somos rencorosos, Balcarce es el nombre de una calle importante de nuestra ciudad.

Bibliografía:
Piccirilli R.; Romay L. Y Gianello Leoncio: "Diccionario biográfico argentino." Tomo I. Ediciones históricas argentinas. Septiembre, 1953.
De Sanctis Carlos: "Rosario y sur de Santa Fe." Capítulo "Incendio del Rosario por el Gral Juan Ramón Balcarce." Imprenta Resquín. Rosario, mayo de 1952.
 Historia de Rosario (1689-1939). Juan Alvarez. Bs. As. 1943. Pág. 245 / 247

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