17 jul. 2016

Con el único que convivís las 24hs.

Con el único que se convive las 24hs. es con uno mismo. Con sus defectos, con sus virtudes, con sus carencias, con sus discapacidades, con sus emociones, con sus incapacidades, con su mal humor, con sus intolerancias, con nuestras contradicciones: entre nuestro deseo y nuestro deber, Nos cuidamos o nos maltratamos.
Hasta hablamos con nosotros mismo y no somos locos: dónde pusiste las llaves, loco!!!. Uy, mirá la hora que se me hizo y todavía no comí nada!!. Tengo que ir y no tengo ganas!!! O cuando llama el teléfono por ahí decimos en voz alta: quién será?. A quién le hablamos?. Vivimos también con nosotros.
José Antonio Marina en “Aprender a convivir” habla de 3 tipo de convivencias:
la que uno tiene consigo mismo
la que se tiene con los íntimos: familiares, amigos, compañeros de trabajo.
La política, la social, la convivencia en la ciudad en la que uno vive.

 Para la que uno tiene consigo mismo preparó este cuestionario:
¿Qué tal se lleva usted consigo mismo? Para facilitar la respuesta, fragmentó la pregunta en tres: 
1.¿Me llevo bien o mal con mi cuerpo?
2.¿Me llevo bien o mal con mi carácter?
3.¿Me llevo bien o mal con mi forma de comportarme?
Si con estas preguntas llegás a la conclusión que te llevás mal, te sugiero que no intentes separarte, ni aún yendo al lugar más solitario vas a poder:
Lo único que te queda es arreglarte, porque si estás entre los que no se aguantan ni a sí mismos, tenés que cambiar tu disco rígido, tu batería o buscarte un nuevo modelo, porque el que elegiste para vivir te está fallando. La vida es bella y más cuando nuestra autoestima, nuestra dignidad y nuestro valor para enfrentarla están armónicos.
Llevate bien contigo mismo, yo sé porque te digo; no te queda otra!!. Sos tu propio chicle, tu condena, jajaja
José Antonio Marina dice:
             No es posible evitar el conflicto, sino saber cómo resolverlo.

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