23 jun. 2016

Una historia inspiradora para la energía renovable.

Es la historia de los dos vendedores de zapatos a quienes envían a África para vender sus productos. Tan pronto como desembarcaron, el primer vendedor vio que todo el mundo iba descalzo y mandó un telegrama a su jefe: -"Vuelvo en el primer barco. Aquí nadie utiliza zapatos".
Una semana más tarde llegó un segundo vendedor, el cual se encontró con la misma situación y envió el siguiente telegrama a su empresa: -"Me quedo aquí. Perspectivas fabulosas: ESTAN TODOS DESCALZOS!!! 
En Argentina apenas el 1% de la matriz de generación de energía es renovable (informe del 2014, no debe estar más lejos).

El tema es lograr la autosuficiencia energética a partir de la energía solar, eólica o el biogás obtenido de las materias orgánicas sobrantes de las industrias agrícola, alimentaria y de bebidas (y de todo lo que les he contado de este tema -clicar en biogás en las etiquetas y verán cuánto hay por hacer).  
Se han hecho proyectos para escuelas y destacamentos policiales en distintas parte del país donde la energía no llega, pero lo que tenemos que lograr es la autosuficiencia energética en gran escala . Para eso hay que invertir, proyectar y tener visión de futuro. La materia prima una vez hecha la instalación será gratuita, pero primero hay que producir aquello que nos libere: los paneles, los aerogeneradores, los biodigestores e instalarlos. Eso daría tanto trabajo como la obra pública o más  y produciría un ahorro al país que podría permitirnos despegar. El biogás requiere la recolección de materia orgánica o producción de cultivos para ese fin que sostendría la mano de obra activa. Ojalá vinieran muchos dólares argentinos y los pusieran en una inversión como ésta y el argentino se diera cuenta de la importancia de usar las energías renovables (los zapatos). Una utopía argentina.

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