1 ago. 2015

1917 Rosario: a Gardel y Razzano los echaron...

Gardel vino a Rosario por primera vez en 1914 junto con José Razzano, el Oriental, para actuar en el desaparecido teatro Colón, que estaba en la esquina nordeste de Urquiza y Corrientes (1).
Gardel regresó a la Chicago Argentina en 1916 y actuó,  en el teatro La Comedia, de Mitre 948, junto a la compañía de Enrique Muiño. Hacia fines de ese mismo año volvió, esta vez junto a Luis Arata, y logró un gran éxito con Razzano en el teatro Politeama, de Mitre 748.
Sin embargo, en su libro El Rosario de Satanás, Héctor Nicolás Zinni dio cuenta de una actuación poco feliz del dúo Gardel-Razzano en 1917, en un café llamado La Bolsa, de San Martín al 600. Según parece, tan poco gustó aquella noche que allí mismo, mientras el dúo cantaba, el empresario del local llamó a un mozo y le dijo: “Mirá, cuando terminen esos dos, dales estos pesos y que se vayan”. El hombre no tenía la menor idea de a quién estaba echando en ese instante…(2)
El propio Razzano diría años después sobre ese suceso a Francisco García Giménez: “De la noche a la mañana, la empresa del cine retiró nuestros nombres de los programas y nos encontramos en Rosario a la ventura, en lamentable situación, con los pocos centavos que no alcanzaban ni para pagar un cuarto del más modesto hospedaje”.
Nuestro salvador fue Carlos Morganti, el buen actor y amigo que en esos momentos también comenzaba sus lides artísticos juveniles en una compañía de mala muerte. Él nos llevó al altillo que ocupaba en los fondos de una casa de barrio y en su pequeña cama de hierro dormimos los tres, con los cuerpos atravesados, colgándonos las piernas, que las tapábamos con nuestras prendas de vestir”, contó Razzano. Sin embargo, ese fracaso se convirtió después en memorables actuaciones de triunfo, a razón de mil quinientos pesos diarios, y luego en presentaciones de Gardel solo, en otra sala, inaugurada en la segunda quincena de agosto de 1927 con el nombre de Cine Varieté La Bolsa (distinto del que fracasa), en San Lorenzo 1239.
También quedaron en la memoria de los rosarinos una actuación de Gardel en el Palace Theatre,en  1922, y otras presentaciones –aunque sin datos fidedignos del lugar– en 1924 y 1927. 
En  1930 hizo una presentación en una sala  de varieté de Rosario, sin precisión. En ese mismo año, Gardel actuó en La Comedia, otra vez junto a Luis Arata. De esas actuaciones se conserva una foto en el hall del teatro junto al futbolista Bearzotti, Arata y Razzano, a la sazón representante artístico de Gardel y ya retirado del canto.
También por 1930 Gardel vino a Rosario movido por una de sus pasiones, el turf.
En una visita guiada en Villa Hortensia nos dijeron que solía parar ahí por su afinidad en el gusto por el turf con el dueño de casa. En Fisherton existía el haras Ascot, donde un caballo de su propiedad, Lunático, era pensionista.
Quizás fue en una de sus visitas al Hipódromo Independencia, cuando el Zorzal Criollot también se hizo tiempo para ver fútbol y se cruzó hasta el estadio de Newell’s Old Boys. Allí su estampa quedó inmortalizada cerca del alambrado de la vieja platea leprosa junto a sus guitarristas Guillermo Barbieri y Ángel Domingo Riverol y al periodista rosarino Justo Palacios, alias Pollo.  Luce durante todo el partido un escudo rojinegro regalado por un socio dice la página del Club.(3)
También actuó en el desaparecido cine teatro Real, de Oroño y Salta, en el recreo de “la montañita”, frente al lago del parque Independencia, y en el Eden Park, con unos cuantos kilos de más. También dicen que cantó varias veces en forma espontánea en la esquina de Alvear y Córdoba. Y, además, Pichincha lo contó entre sus habitués, como lo describe exhaustivamente el historiador Héctor Nicolás Zinni en su obra citada.
En abril de 1933, Gardel se presentó por última vez en Rosario, en la sala donde hoy está el teatro Broadway, en San Lorenzo al 1200.
El día 22, en la sección Ecos de Sociedad, la revista rosarina Cinema para todos señaló: “Tal como estaba anunciado, se presentó ayer ante nuestro público, en la sala del Broadway, el célebre intérprete de la canción popular Carlos Gardel. Acompañado por los excelentes guitarristas Pettorosi, Barbieri, Riverol y Vivas, Gardel actuará por última vez en esta sala hoy y mañana. La justa expectativa que ha despertado el solo anuncio del debut de Gardel, se confirmará, a no dudarlo, en esos tres espectáculos en el Broadway”.
Fue en verdad la última vez, y para su despedida Gardel dejó a los rosarinos un estreno absoluto: el tango “Silencio”.(4)
(1)Roberto Ríos en su obra Mis 40 años junto al Zorzal
(2)Héctor Nicolás Zinni en El Rosario de Satanás.

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