21 dic. 2014

El valor de los momentos

Por eso, además de convertirse esos momentos en recuerdos, hay que tener la precaución de guardarlos en un buen arcón, bajo cuatro llaves, porque cuando uno está triste o pasando un mal momento, no hay nada más reconfortante que abrir el arcón y recordar las carcajadas. No hay ningún remedio, ninguna droga, ningún dinero que pueda traerte más calma que el recuerdo de los buenos momentos.

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