29 mar. 2014

De ciudadanos a hijos

                                          Pero hombre, si eres sólo hijo!!
Por supuesto, en una sociedad que ha cambiado y como dice el filósofo Tomás Abraham; 
"Ya no somos una sociedad salarial ni industrial con contingentes obreros y desocupados en busca de trabajo. La Argentina es otra cosa. Millones de personas, y más entre los jóvenes, están fuera del sistema socio-económico tradicional.
Talleres clandestinos con trabajadores sobre explotados, manteros de a miles, feriantes ilegales a granel, cuentapropistas de todo tipo, planes para millones sin contrapartida, contingentes de “barras” al servicio de dirigentes políticos, deportivos y sindicales, el narco infiltrado en todos los sectores de la sociedad, una juventud fuera del circuito laboral."

Una descripción perfecta que nos ubica en la dimensión de la conformación de nuestra sociedad como para no salir de la condición  de hijos de gobiernos paternalistas, es decir, cuando aquel que ejerce la autoridad trata a los demás como menores de edad, sin atender a su condición de personas, con libertad y responsabilidades propias. Esos que teniendo libertad y responsabilidad propia pueden requerir, demandar, controlar a quienes administran  los bienes comunes, es decir, el Estado. La ciudadanía se ejerce, se construye, en democracia. Un gobierno paternalista nunca fue ni será democrático. Y millones de personas dependientes de un sistema, nunca serán libres. Nunca serán ciudadanos.

2 comentarios:

  1. Claramente es una sociedad inmadura. Porque se puede ser hijo y querer crescer, querer ser independiente. Esta sociedad, quiere quedarse en la casa de los padres, teniendo el plato en la mesa y que le laven la ropa. Es una sociedad de hijos carentes, que quiere tener un padre y es donde el gobierno se aprovecha de esto. No se le puede hechar la culpa sólo a los padres si los hijos no quieren madurecer.

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  2. También hay padres castradores, que les dan todo a los hijos y no los dejan crecer. Siempre se dijo que los militares aprovecharon el hecho que los argentinos veníamos de una cultura paternalista donde los padres, los maestros, el gobierno militar eran lo que sabían lo que todos debíamos hacer y nosotros sólo debíamos obedecer. Por supuesto eso marcó. Cada golpe, cada crisis nos hace depender más de ellos. Gracias por comentar.

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