21 dic. 2011

Hay enojos que no se pueden ocultar

Un sacerdote tenía un gran encono con los argentinos y no perdía la oportunidad para demostrarlo en las misas que daba.

- Y entonces Caín mató a Abel, y dicen que los descendientes de Caín son los argentinos.
- Y Herodes ordenó la Matanza de los Niños y dicen que era argentino.
- Y Pilatos se lavó las manos, igual que los argentinos.

Estas eran el tipo de expresiones que normalmente usaba.
La comunidad de argentinos habló con el Obispo y éste le llamó la atención al Sacerdote:
- Si Ud. vuelve a mencionar a los argentinos en su misa, lo voy a suspender.

En la próxima misa todos los argentinos estaban presente para ver si el Sacerdote volvía a atacarlos.
- Y en la Última Cena, Jesús dijo: "uno de ustedes me traicionará" y cuando se quedó mirando a Judas, éste le dijo: " Que te pasa che!!, vos la tenés conmigo?".

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