22 sep. 2010

Capaz que nos salvan las langostas...


Un hecho real:
La Batalla de Tucumán fue un enfrentamiento armado librado entre el 24 y 25 de septiembre de 1812 en las inmediaciones de la ciudad de San Miguel de Tucumán, en el curso de la Guerra de la Independencia Argentina contra las tropas realistas.

Las órdenes del Primer Triunvirato habían puesto a Manuel Belgrano al frente del Ejército del Norte el 27 de febrero de 1812; que instala su cuartel general en San Salvador de Jujuy. Desde allí Belgrano intentaba reanimar la moral de la tropa derrotada en Huaqui. Fue con ese ánimo que, el 25 de mayo enarboló en San Salvador de Jujuy la bandera que había creado meses atrás. Pronto notó que no estaba en condiciones de defender adecuadamente la plaza, y el 23 de agosto ordenó la retirada masiva de toda la población hacia el interior del territorio tucumano, en el llamado Éxodo Jujeño. Más de 200 kms. por caminos de tierra, con niños en brazos y bultos sobre las cabezas.

Al llegar a Tucumán el 13 de septiembre, Belgrano encontró a Balcarce con 400 hombres — sin uniformes y armados sólo con lanzas, pero bien organizados — y a la ciudad dispuesta a ofrecerle apoyo.
“Voy a decirle la verdad: cuando Belgrano se hizo cargo éramos un grupo de hombres desmoralizados, mal armados y mal entretenidos. Y al llegar a Tucumán no crea que habíamos mejorado mucho, aunque marchábamos con la moral en alto. Ahí lo tiene a ese doctorcito de voz aflautada: nos acostumbró a la disciplina y al rigor, y nos insufló ánimo, confianza y dignidad. Aunque en las filas no nos chupábamos el dedo, señor. Pío Tristán (al frente del ejército realista) nos perseguía con legiones profesionales, sabía mucho más de la guerra y caería sobre nosotros de un momento a otro.” (1)
Y llegó el milagro: la providencial aparición, en plena batalla, de una enorme manga de langostas, que se abatieron sobre los pajonales confundió a los soldados realistas y oscureció la visión, acabando de descomponer el frente.
“Vea usted: en medio de la reyerta se arma un ventarrón violento que sacude los árboles y levanta una nube de polvo. Y no me lo va a creer pero antes de que llegara el viento denso vino una manga de langostas. De pronto se oscureció el cielo, señor. Miles y miles de langostas les pegaban de frente a los españoles... Los paisanos más o menos sabían de qué se trataba, pero los extranjeros no entendían muy bien qué estaba ocurriendo…. Parecía una granizada de disparos en medio de una polvareda enceguecedora. Le juro que no le miento. Un apocalipsis de insectos, viento y agua misteriosa, porque también empezó a llover. Nuestros enemigos creían que éramos muchos más que ellos y que teníamos el apoyo de Belcebú. Muchos corrían de espanto hacia los bosques.”


“Aunque el triunfo de Tucumán -escribe Mitre- fue el resultado de
un cúmulo de circunstancias imprevistas", cabe a Belgrano 
"la gloria de haber ganado una batalla contra toda probabilidad ".

(1) Jorge Fernández Díaz Fuente

La base del idealismo: el imprevisto. El pensar que cuando se defiende la libertad puede suceder aquello que nos permita lograrlo suele ser la utopía. A Belgrano lo mandaron a retirar las tropas derrotadas y él hizo algo distinto, luchó.
“La única condición necesaria y suficiente para que el mal triunfe sobre el bien, es que el hombre de bien no haga nada".
Capaz que nos salvan las langostas…por qué no?. Si luchamos…

Lo bueno de este blog es que aunque pasen los años lo puedo actualizar o agregar datos: Acá la batalla contada en Infobae el 26.9.15 . También están las langostas.
Recordadas en un bar en la ciudad de Tucumán:
  
Más elementos:
María Esther de Miguel en "Las batallas secretas de Belgrano" (Seix Barral) cuenta:
Qué raciocinio podía percatarse de que en un ala triunfaban los godos y en otra, los patriotas arrasaban (...) perplejos  en medio de un campo de muertos, deambulaban sin saber qué camino tomar, mientras el humo que propician las batallas se esparcía por el espacio, y para colmo de males aparecía una nutrida nube de langostas que pronto cubrió el aire de azarosa pátina?. (...) Confundido por tantísima confusión Manuel comenzaba el retroceso cuando un paisano lo atajó:
-Ñorcito Belgrano, no se vaya que ha ganado la batalla.(pág. 194)

2 comentarios:

  1. protagonistas principales de esta batalla?
    contexto historico en el cual tuvo lugar la batalla de tucuman?

    ResponderEliminar
  2. No sé si necesitás que te brinde bibliografía pero en el blog, por el espacio con el que cuento por noche, para no hacérselo pesado al lector, opté por recortar lo que sea novedoso, insólito, atractivo. No intenta ser un lugar de formación histórica. Gracias por escribir. Saludos

    ResponderEliminar