10 ago. 2018

El mal de Eróstrato.



Hay gente que hace cualquier cosa para llamar la atención. Hoy más que nunca. Pero esta enfermedad no es nueva, hace miles de años, alguien quiso hacer un mal tan grande para quedar en la historia por eso.
Cuentan que el Templo de Artemisa (Diana) en la ciudad de Éfeso, Turquía era  una de las siete maravillas del mundo antiguo. Como toda maravilla, puede tener un destructor, con el solo objetivo que su nombre fuera reconocido en el mundo entero, por haber destruido el más bello de los edificios. La fama a cualquier precio. En el 356 A.C. incendia esta maravilla. Es por ello que Artajerjes lo mandó matar, después de haber confesado que lo había hecho para llamar la atención. Luego, se prohibió, bajo pena de muerte, que alguien mencionara su nombre ni quedara registro del mismo y con ello evitar la fama que se proponía con el incendio. aunque su sentencia -hay que reconocerlo- no llegó a cumplirse dado que hoy sabemos su nombre.

Miguel de Cervantes, en Don Quijote de la Mancha: «También viene con esto lo que cuentan de aquel pastor, que puso fuego y abrasó el templo famoso de Diana, contado por una de las siete maravillas del mundo, sólo porque quedase vivo su nombre en los siglos venideros; y aunque se mandó que nadie le nombrase ni hiciese por palabra o por escrito mención de su nombre, porque no consiguiese el fin de su deseo, todavía se supo que se llamaba Eróstrato».

Es por eso que en psicología y como frase hecha se utiliza la expresión "tener síndrome o complejo de Eróstrato" para nombrar a las personas que buscan excesivamente la notoriedad o pretenden ser el centro de atención a través de los actos más viles, o sean cuales sean las consecuencias.

A cuántas personas uno quisiera que no se la nombrase más por destructoras  y abrís el diario y ahí está, todo lleno de Eróstratas...??
                                 EL MAL TIENE NOMBRE.
Justo viendo el video de una eDarin dice:
Los innombrables.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario