3 feb. 2017

Cómo ahorrar electricidad?

Lo más importante es no emperrarse en mantener las mismas costumbres que nos pueden resultar caras. Acá el desperdicio puede ser mayor que el de las goteras de agua. Capaz que no queramos privarnos, pero que quede encendido cuando no lo usamos puede requerir un cambio de conducta (sin discusiones, eh!!). Hacerlo un hábito. No cuesta nada. Apagar y desenchufar lo que no se usa.
Ahora, lo que se dice planchar, ya es todo un tema. Es arcaico. La ropa tiene tantos componentes sintéticos que ya no es necesario plancharla. La cuestión está en no centrifugarla mucho y si es necesario a las sábanas, p.e.,rociarlas y acomodarlas cuando se ponen al sol.
A las remeras sacudirlas fuerte y si siguen arrugadas, enrollarlas como un diario, despacio, acomodándolas, alisándolas, húmedas. Esperar mientras se termina de tender toda la ropa y colgarlas en una percha. Lo mismo los pantalones, sacudirlos, enrollarlos y luego acomodarles la raya (si tiene) y tenderlos en la soga como si fuera en la percha (las dos piernas superpuestas).
El segundo proceso sigue al sacar la ropa. Se dobla y se alisa con la mano. Apilada o colocada en la percha, poca es la ropa que se debe repasar. Prueben. Este ahorro les va a producir placer y libertad.
Hay quienes planchaban hasta las bombachas....!!
Y si es necesario, cortarse el cabello cortito, al viento y terminar con las planchas del pelo... Otra libertad.
Capaz que tengamos que dejar por un tiempo la pava eléctrica y cebar los mates como antes.
A lo mejor ponemos un calentador como éste:
Si hay espacio, por qué no?. Ni gas, ni electricidad...

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