15 nov. 2016

La vida no es un vuelta atrás.

Un poco infantil pero gráfico de una actitud que vemos frecuentemente: querer que las cosas sean como antes. Y buscar permanentemente llevarlas a ese lugar. Y el tiempo ido, fue. Ya no volverá. Nada será igual a ayer.  Si no podés visualizar los cambios que se van produciendo a tu alrededor te encontrarás en un momento que no te queda nada. Nada de qué?. Nada de aquello que te parecía tan importante pero no tendrás a la vista un proyecto como alternativa. La gente se va, la gente muere, los objetos pasan a ser obsoletos o superados por la tecnología, o alguien alcanza mejores costos que no puedes tener o los países se ponen en guerra o hay períodos de recesión o los ríos se desbordan o alguien ya no te quiere. Si siempre vuelves al mismo lugar para encontrar lo que ya no tienes estás perdido. Esto es lo que enseña este libro que ya tiene algunos años (1998) y por eso no deja de estar vigente:
Quién se ha llevado mi queso de Spencer Johnson merece ser leído siempre. En la vida lo único constante es el cambio y tenemos que estar alertas para no sólo adaptarnos a él sino para preverlo y estar dispuestos a no tener miedo de buscar otras alternativas.

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