2 nov. 2016

Japonismo: gaman o capacidad de aguantar con dignidad.

El término japonés gaman (我慢) es otro de estos términos que esconden detrás una profunda filosofía y manera de ver la vida. 
Puede traducirse de muchas maneras: capacidad de autocontrol, de tener paciencia, de aguantar lo indecible, de resistir ante la adversidad, de aguantar con dignidad y fortaleza, capacidad de superación, de sufrir estoicamente, de perseverar con paciencia, de aguantar y resistir ante los reveses de la vida…  pero siempre teniendo en cuenta al otro, es decir, siempre teniendo presente el no suponer una carga para el resto, el no incomodar al resto, para mantener así la armonía social, según lo visto días pasados o WA.
 Así pues, gaman no es sólo algo que hacemos para nosotros mismos, sino también algo que hacemos pensando en los demás.
La ignorancia sobre el pueblo japonés hace que ante las catástrofes que han sufrido los periodistas sacaran conclusiones absolutamente simplistas. Los japoneses también sienten tristeza, miedo o rabia. ¡Claro que tienen sentimientos! Pero a la hora de analizar la situación, hay que tener en cuenta que los japoneses utilizaron en esos momentos el gaman, aguantando en ese momento inaguantable, aceptando con suma paciencia y dignidad la adversidad, confiando en sus fuerzas para volver a levantarse, pero suprimiendo sus deseos más íntimos y egoístas en pro de todo un pueblo, en pro del bienestar del grupo (recordemos la importancia de grupo que tienen ellos.). Porque yo puedo haber perdido mi casa, pero mi vecino puede haber perdido a sus hijos. Su gran sentido de alteridad.

Hay quien lo traduce como “aguantar lo inaguantable”, recordando las palabras que el emperador Hirohito (1901-1989) pronunció a la nación cuando Japón se rindió de manera incondicional ante los Estados Unidos y las fuerzas aliadas al final de la Segunda Guerra mundial(*). Pero no hace falta que todas las situaciones en las que se utilice el gaman sean las más dramáticas. Esperar un colectivo y no poder subir, un avión que no puede despegar, esperar que se solucione la situación sin gritar, sin enojarse, sin intentar colarse cuando empiezan a circular...
Ese aguante, esa perseverancia, esa paciencia para no violentar a los demás es una forma de ser que nos podría mejorar, porque capaz que con la catarsis aliviamos nuestro enojo pero posiblemente no ayudamos a mejorar las cosas. Hay formas de lograr mover la realidad de otra manera y ellos las logran. O no?


(*)De Mente, Boye (2004). Japan’s Cultural Code Words: 233 Key Terms that Explain the Attitudes and Behavior of the Japanese. Tokio: Tuttle

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