20 feb. 2015

El comienzo de una vocación

 Juan Santiago Bouchon,dueño y fundador del Museo Rocsen que se encuentra a 5 kms. de Los Nonos (Pcia. de Córdoba) nos cuenta cómo nace su vocación.
" Nací con una firme vocación de coleccionista que tuvo sus primeras manifestaciones a partir de mis tres años de edad. Todo me interesaba y vivía con los bolsillos llenos de las más diversas cosas. Mi madre me los cosía para que no se deformen pero sin éxito; regresaba a casa cargado de piedras, insectos, raíces, etc.

Hasta que a los ocho años, escarbando en el anfiteatro de Cimiez, Niza, en el sur de Francia donde nací desenterré un soldadito  romano de barro cocido de 2000 años de antigüedad y aquel mismo año, jugando en una playa de Normandía, en el norte de Francia, encontré mis primeros fósiles, desprendidos de los acantilados calcáreos de la región por la erosión de las olas. Estos dos hechos determinaron mi vida puesto que despertaron en mi una vocación de investigador incansable y le dieron nacimiento a la idea de formar un museo propio".
Interesante es también cómo cuenta la organización de este museo inaugurado en 1969 en el medio de la nada con 100 m2, cubiertos y hoy cuenta con 1530 m2, proyectando una ampliación de 3000 metros más. Lo sigue manejando personalmente, conversando con la gente para saber qué les gusta, qué no, para preparar temas nuevos.
Parece ser que la vocación es como la felicidad, no viene dada dentro de nosotros, pero la tenemos que encontrar en nuestro interior. Una paradoja. Tiene que ver con nuestros intereses y aptitudes. Es un trabajo, más difícil que el de sentarse a esperar que surja la inspiración divina, pero como vemos en este caso, trae su recompensa.

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