27 oct. 2014

Destino?

Mi abuela decía: a Dios rezando y con el mazo dando. Dicen que la historia viene porque un día iba un hombre por un camino con un carro lleno de comida y de repente, el carro se rompió, sin posibilidad de llegar al destino. El  dueño del carro se quedó mirando su carro allí parado en el camino y de repente se encuentra con San Bernando. Entonces, le ruega al santo que le pidiese a Dios que reparase su carro para que pudiese continuar su camino, a lo que el santo respondió: “yo rogaré a Dios por ti, amigo mío, pero mientras tanto, coge un mazo y empieza a reparar la rueda rota del carro”. Es posible que alguna vez un milagro te saque de un apuro, pero por si acaso y mientras tanto, haced todo lo posible para solucionarlo con tu esfuerzo y trabajo.

Pero este caso es distinto de ahí su humor, por rezar y su forma de  rezar, se salva de algo terrenal.

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