4 jun. 2012

Si no estamos satisfechos hay esperanzas


Hace unos días que vengo escuchando; estamos en el horno, como si no tuviéramos salida. Cuando la gente se dé cuentas que la mal llamada distribución de las riquezas es 8 para mí y mis amigos y 2 para el pueblo.
Cuando la gente se dé cuenta que el control de la droga, el cuidado de los jóvenes y la seguridad en general no les importa a los de este Gobierno porque es una manera de tener a mucha gente "ocupada" y a muchos "preocupados".
Cuando la gente se dé cuentas que el mal llamado "modelo" no es más que imágenes sin historia, "una mercancía", como dice Jean Baudrillard, que les hacen comprar a los viejos frustrados y a los jóvenes con un potencial enorme frenado. Ese día se habrá caído la venda y podremos salir del horno.
Lo peor que nos podría pasar es ser esclavos satisfechos. Mientras no lo estemos, estamos salvados.

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