3 dic. 2011

1833: Charles Darwin estuvo en Rosario


El fantástico viaje en el buque Beagle significó un hito en la vida de Charles Darwin. El 27 de Diciembre de 1831 zarpó de Devonport, con la orden de continuar las investigaciones iniciadas por el capitán King entre 1826 y 1830.
En su extraordinario viaje de casi 7 años, rumbo a Tenerife, luego África, cruzan el Atlántico y llegan a Brasil. Entre 1832 y 1833, Darwin recorre San Salvador de Bahía, Río, luego Maldonado, Montevideo, Buenos Aires, Bahía Blanca, Tierra del Fuego. Entre enero y noviembre de 1833 recorren los canales fueguinos, navegan hacia las Islas Malvinas, vuelven a subir por la costa argentina rumbo a Montevideo. Recorre el interior de Uruguay y Buenos Aires, navega el río Paraná, llega a Santa Fe y Rosario. Noviembre de 1833 a junio de 1834: vuelven a poner rumbo al sur.
Podría transcribir lo dicho sobre Rosario pero me pareció más interesantes sus palabras sobre “…la manera de ser de los habitantes de estas provincias [del Plata]….
La policía y la justicia son completamente ineficientes. Si un hombre comete un asesinato y debe ser aprehendido, quizá pueda ser encarcelado o incluso fusilado; pero si es rico y tiene amigos en los cuales confiar, nada pasará. Es curioso constatar que las personas más respetables invariablemente ayudan a escapar a un asesino. Parecen creer que el individuo cometió un delito que afecta al gobierno y no a la sociedad.
(Un viajero no tiene otra protección que sus armas, y es el hábito constante de llevarlas lo que principalmente impide que haya más robos.)”
..
El concepto de honor no se comprende; ni éste, ni sentimientos generosos, resabios de caballerosidad, lograron sobrevivir el largo pasaje del Atlántico.”

Todo funcionario público es sobornable. El jefe de Correos vende moneda falsificada. El gobernador y el primer ministro saquean abiertamente las arcas públicas. No se puede esperar justicia si hay oro de por medio.”
Conozco un hombre (tenía buenas razones para hacerlo) que se presentó al juez y dijo: ‘Le doy doscientos pesos si arresta a tal persona ilegalmente; mi abogado me aconsejó dar este paso’.
El juez sonrió en asentimiento y agradeció; antes de la noche, el hombre estaba preso. Con esta extrema carencia de principios entre los dirigentes, y con el país plagado de funcionarios violentos y mal pagos, tienen, sin embargo, la esperanza de que el gobierno democrático perdure. En mi opinión, antes de muchos años temblarán bajo la mano férrea de algún dictador..”
http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-90949.html

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