5 ene. 2013

1892 Rosario: la sede del Banco Nación

"Pocas ciudades de la Argentina han sufrido la devastación patrimonial que ha padecido Rosario por la acción de la especulación". La frase está incluida en el catálogo de Patrimonio perdido y pertenece a uno de los mayores especialistas en patrimonio arquitectónico de Latinoamérica, el argentino Ramón Gutiérrez, y fue escrita en 1977.

El listado de edificios demolidos es notable, considerados desde la significación urbana que tuvieron. De algunos ya nos hemos ocupado como el Mercado Central. Se pueden nombrar la academia Gaspary, más conocido como El Palomar, en la esquina de Corrientes y Rioja, donde funcionaba el bar Central, lugar de encuentro de artistas, periodistas y escritores. El teatro Colón en Corrientes 481, inaugurado en 1904 y demolido en 1958 "por orden del propietario". La sede del Banco Nación en Córdoba y San Martín (1892), tirada abajo en 1980 porque "los edificios no constituían una unidad funcional". Hoy solo queda el resabio del portal de mármol. La antigua Bolsa de Comercio en San Lorenzo 1057 (construida en 1906). Varios palacetes desaparecidos en bulevar Oroño, donde sobresalía hasta 1973 el de Santiago Pinasco (esquina Córdoba). Y el Mercado Central (actual plaza Montenegro), destruido en 1966 por Luis Cándido Carballo figuran como los que la ciudad mantiene en sus recuerdos.
 Quiero dejar testimonio a partir de diferentes fotos lo que la ciudad ha perdido en lo referente al Banco Nación de Rosario. Se encargó por licitación a la firma Tito y José Micheletti la construcción del imponente edificio, que hoy no existe porque ha sido demolido en un 70% de su estructura, sólo queda el pequeño espacio de esa época, por calle San Martín que la población denomina "La Catedral" y que ahora es un centro cultural administrado por la Universidad Nacional de Rosario.


Para que vean lo que se pudo rescatar y está en manos de la Universidad Nacional de Rosario y  que es un pequeño testimonio de lo que se destruyó, les adjunto una foto del interior del edificio que se salvó del pico y la pala:

No hay comentarios.:

Publicar un comentario