14 jul. 2012

1900 Rosario en los orígenes del tango


Borges en diferentes texto alude al hecho de haber conversado con hombres que vivieron los orígenes deltango. Interrogados sobre la procedencia del tango, la topografía y aun la geografía de sus informes era singularmente diversa. Si hablaba con José Saborido, autor de "La Morocha" (que era oriental) prefiría una cuna montevideana; con Ernesto Poncio, autor de "Don Juan" (que era del barrio del Retiro) optó por Buenos Aires y por su barrio. Los porteños del Sur invocaron la calle Chile; los del Norte, la meretricia calle del Temple o la calle Junín.
Agrega: pese a las divergencias que he enumerado y que sería fácil enriquecer interrogando a platenses o a rosarinos, mis asesores concordaban en un hecho esencial: el origen del tango en los lupanares (prostíbulo).
En otro texto dice:
Naturalmente, si el interlocutor era rosarino, el tango era evidentemente del Rosario, del barrio cerca la estación Rosario Norte; si era montevideano, correspondía a Montevideo; si era de Buenos Aires, correspondía no sólo a Buenos Aires sino a su barrio de Buenos Aires.

Borges alude a la antigua y orgullosa puja por el origen del tango que involucra a Buenos Aires y Montevideo y agrega a Rosario como otra opción: Yo he hablado del tango con mucha gente. Ahora, el lugar de origen depende del lugar de origen del interlocutor, porque si es rosarino se entiende que el tango nació en Rosario Norte, en el barrio de Sunchales, que es el de las casas de la mala vida; si es porteño el tango nació en Junín y Lavalle, que se llamaba el barrio tenebroso, que era el barrio de las casas del mal vivir y si es montevideano, en la calle Yerbal, donde están los burdeles. Pero el ambiente es siempre el mismo: no es un ambiente del pueblo ni de la gente bien; es ese ambiente de rufianes, de niños bien calaveras, de prostitutas…
La historia de Rosario se entrecruza en muchos puntos con la de Buenos Aires. Borges desmiente el origen orillero del tango, que tenga que ver con sus ríos y lo atribuye a los burdeles, pero barcos y prostitución siempre fueron juntos. Barcos y nostalgia también.
Escuchando a Alberto Castillo cantando la Canzonetta Napolitana:
http://www.youtube.com/watch?v=sj5cQ-vClfI&feature=related
podría localizarlo en Buenos Aires, como Rosario, como Montevideo. Hombres solos, lejos de su patria, adaptándose a un nuevo destino.
Ahora, en el caso de Borges, hay que tener cuidado, porque juega con el lector y su esencia es la duda. Nunca hay que quitarle un quizás.

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