17 ene. 2011

El tráfico de pobres.

La historia de James Aggrey, es realmente espléndida. “Evoca dimensiones profundas de espíritu, indispensable para el proceso de realización humana: el sentimiento de autoestima, la capacidad de dar vuelta por encima de las dificultades casi insuperables, la creatividad delante de las situaciones de opresión colectiva que amenaza el horizonte de la esperanza .” dice Boff.
Venimos de un tiempo donde las palabras reinantes eran explotadores y explotados, luchas de clase, plusvalía, a otro donde quedan afuera millones de personas porque la tecnología cambió un estilo de trabajo que ya no existe y no se ha permitido que surjan otras, que quizás no generen la ganancia para el capital, pero que permitirían el autoabastecimiento digno para la supervivencia, de los que quedaron desocupados.
Todo un sistema que apoya silenciosamente una organización económica y financiera “pujante” para unos pocos, emparentados con el poder.
Y los que antes podían pregonar ser explotados por el capital no tienen nociones de estar “trabajando” por dos pesos para que con su “lucha” se construyan castillos, se manejen aviones privados, compren provincias enteras, reservas de petróleo, de agua, de minería apoderándose más que nunca de los recursos naturales de un país.
Antes el dueño de una empresa era visible, era un señor con nombre y apellido o con socios en sociedades anónimas también identificables. Ahora son señores que arman su poder con testaferros o empresas que cambian de dueños, de nombre, de estilo año a año, sin saber sus mismos empleados a quien pertenecen. Pero la red está armada.
Cómo funciona el aparato que atrapa a los pueblos, y en particular a la Argentina.
1.-Ponen a candidatos mediante publicidad engañosa y se jactan de ella (si decía lo que iba a hacer no me votaban) o mantienen en silencio lo que van a hacer y la publicidad la basan en promesas como “profundizaremos el modelo” del cual nadie puede dar cuentas.
2.-Mediante sistemas electorales, fechas de elecciones que cambian según su conveniencia, formas de votar cambiantes, manipulación de porcentajes mínimos con el que logran un diputado por allá, un senador por acá, que les permite aprobar leyes atrapantes, que regulan los intereses que responden al poder reinante.
3.-Ya no se trafican esclavos, se trafican pobres y cada pobre significa UN VOTO. y hasta se importan (sic). La pregunta sería: cuántas cabezas de pobres tenés?, de esa manera son más rico o más pobre (políticamente hablando). Mediante redes comunales afines, que logran con el tejido del tráfico de pobres, realizan sus apoyos que se extiende a lo largo del territorio. Si es afín gana, si no es afín pierde. El pobre ya no es “explotado”, es mantenido y alimentado “mínimamente” para que esté vivo y se multiplique, sumando nuevos VOTOS. Es el mal llamado clientelismo político (ya profundizaremos sobre este tema).
Cuando van a buscar su planes deben soportar largas horas de adoctrinamiento en pequeñas habitaciones y los hacen sentir “partícipes de un cambio” argumentando viejas ideologías de “liberación” sin darse cuenta de su cautiverio.
La desocupación ha dejado de ser un problema para el gobierno. La droga, el trabajo en negro (fundamentalmente para no perder los planes que les da el gobierno), la militancia, el sindicalismo, son los nuevos medios de sustentación del sistema político reinante.
Nadie habla de educación (los índices son lamentables), no hay formación para el cambio, se les da planes de cooperativas a las comunas afines y con trabajos a corto plazo.Los desocupados son nuestras gallinas y los demás son águilas ciegas. Seguiremos mañana.

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